Opinión

Aclara el panorama político la encuesta de
EL FINANCIERO

 
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Reveladora la encuesta de EL FINANCIERO en la cual ciudadanos Y líderes del país prefieren a José Antonio Meade para dirigir al país en el próximo sexenio. El resultado de la encuesta coincide con la inercia al alza que trae el titular de Hacienda desde que el PRI quitó los candados que obligaban, como mínimo, 10 años de militancia para ser candidato presidencial, y a este paso será muy difícil que, primero en el partido tricolor, otro aspirante le quite la candidatura, y después que Andrés Manuel López Obrador lo supere ya en la elección.

La encuesta en cuestión revela que abajo de Meade se ubica AMLO y la esposa del expresidente Calderón y después se decanta la lista de personajes, miembros de varios partidos políticos y, por supuesto, también aquellos que aspiran a la presidencia por la vía independiente.

Llama la atención que José Narro se ubica en cuarto lugar, empatado con el líder del PAN, lo que significa que mientras el exrector de la UNAM repunta, el joven maravilla se desploma. También en esta posición está Miguel Ángel Mancera, que si se tomara esta encuesta para elegir al candidato del Frente, sin duda sería el jefe del Gobierno de la CDMX.

Muy atrás están otros independientes y en ese nivel se ubica el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

El estudio de opinión arroja como principal reto del país la corrupción, a la vez que precisa que la mayor característica que debe tener un líder es la integridad y la honestidad y, en segundo término, la trayectoria y la experiencia.

En la recta final rumbo a la definición de candidatos presidenciales se pueden sacar varias conclusiones, la principal es que López Obrador ya no aparece solo en la punta, ahora ya hay otros políticos que lo acompañan. Otro elemento concluyente es que los negativos de AMLO y Morena se incrementan, lo que provoca el rechazo contundente de una parte de la sociedad.

La irrupción del Frente es otro factor que marca nuevos equilibrios en el espectro político. Sin embargo, muy rápido se ha desdibujado. Luego de un arranque espectacular, los escándalos en los que se ha visto envuelto Ricardo Anaya han mellado el halo de victoria con el que aparecieron.

La ruptura que se ha dado en el seno del PAN no sólo ha afectado a este partido, sino que daña al Frente Ciudadano por México y, por supuesto, a la eventual candidatura de Ricardo Anaya. Bajo esta premisa no es descabellado pensar que un buen sector de militantes y simpatizantes del PAN estarían apoyando a quien en la víspera de la elección vaya arriba en las encuestas entre Meade y la señora Zavala. El voto útil será un factor fundamental y decisivo en el resultado de los comicios.

Los candidatos independientes son otra variante relevante de esta elección. Ahora con la irrupción de Margarita Zavala, pues adquieren tintes protagónicos en donde ya no van a ser figuras decorativas, sino van a jugar un papel tan relevante que en una de esas sí se les alinean las estrellas, es decir, si se unen pueden convertirse en una opción ganadora.

En estos momentos la elección está ya no a tercios, sino a cuartos. Por un lado está AMLO, por otro el PRI y sus aliados, más allá el Frente, y cierra la pinza Margarita Zavala.

Hemos comentado que la fragmentación del voto favorece a los partidos políticos como el PRI o Morena, que tienen su estructura partidista muy bien aceitada y que de arranque ya llevan seguro un 20 por ciento de votos.

Así las cosas, el tiempo irreductiblemente avanza y los plazos electorales se van cumpliendo y la papeleta de la elección presidencial ya tiene dos nombres seguros y se empieza a esbozar un tercero.

Andrés Manuel López Obrador y Margarita Zavala, de quien nadie duda que alcanzará el requisito de 860 mil firmas que apoyen su candidatura, ya tienen garantizado que su nombre aparezca en las boletas, y José Antonio Meade se acerca a su destino.

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