Opinión

¿Acelera recuperación económica en tercer trimestre?

Las cifras de actividad económica al mes de julio, en conjunto con las oportunas cifras de balanza comercial para el mes de agosto, parecen sugerir una repuesta afirmativa. No obstante, también nos recuerdan algunos retos y el surgimiento de algunos riesgos adicionales sobre el desempeño de la actividad económica local.

Por un lado, las cifras de actividad económica (IGAE) del mes de julio revelaron un ritmo de avance anual (2.5%) ligeramente por arriba de lo esperado, impulsado no solo por elementos del sector externo sino también del interno.

De manera más oportuna, el comportamiento de las cifras de comercio publicadas el viernes pasado (agosto) parece confirmar señales alentadoras para el desempeño de la actividad económica general.

A pesar de que las exportaciones no-petroleras sorprendieron por un desempeño más lento al esperado en su comparativo anual, se explicó primordialmente por la desaceleración de exportaciones de agropecuarios y extractivos. En contraste, el avance manufacturero continúo imprimiendo un robusto desempeño, en específico en el caso de las exportaciones relacionadas con el sector automotriz.

Por el lado de las importaciones no-petroleras, las cuales observaron una aceleración en su ritmo de avance anual respecto a los meses previos, las de bienes de consumo y de intermedios mostraron sólidos avances anuales. Mientras que lo primero confirma mi percepción de que la recuperación en el consumo local se acelera, lo segundo es congruente con el avance industrial a nivel local.

No obstante, derivado del débil comportamiento que todavía guardan las importaciones de bienes de capital, podemos subrayar los retos que todavía tiene presente el proceso de recuperación de la inversión a nivel local –la cual se ha mantenido como uno de los elementos más rezagado en la recuperación de la demanda local.

En este punto, es importante subrayar que el desempeño de las exportaciones mexicanas hacia destinos distintos a EUA destacan como un nuevo elemento de riesgo. Estos envíos cayeron 8.4% en agosto (frente al un ritmo promedio de -2.3% en el periodo enero-agosto). En particular, los envíos relacionados con la industria automotriz no fueron los principales contribuyentes al desplome, al reportar una variación anual de solamente 0.1%. Fueron el resto de las exportaciones las que imprimieron un desplome de 11.4%.

Es importante recordar que fue el componente de exportaciones a destinos distintos a EUA el que explicó en mayor medida la desaceleración que sufrió el sector exportador el año pasado, contribuyendo así con el débil desempeño económico en 2013.

Como factor de riesgo adicional se encuentra la alta dependencia que guarda el alentador desempeño del sector exportador respecto a la industria automotriz –consecuencia natural del proceso de especialización que han llevado nuestras manufacturas.

Tomando todo lo anterior en cuenta, las cifras de actividad económica al mes de julio y las de comercio para agosto parecen ser congruentes con la aceleración en la recuperación económica local durante el tercer trimestre.

En específico, es muy factible que la economía crezca a un ritmo trimestral anualizado de 4.9% durante el trimestre en curso (3.0% anual) desde avances anualizados de 1.8% y 4.2% en el primer y segundo trimestre del año en curso (1.9% y 1.6% a tasa anual, en el mismo orden).
Las cifras correspondientes al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el tercer trimestre serán publicadas por el INEGI el 21 de noviembre.