Opinión

Abecedario mínimo de la mexicanización

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Módulo especial mexicanización Papa

“Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”. Esta frase del Papa Francisco suscitó una protesta de la SRE. Al parecer la molestia se debe a que esa palabreja, en cursivas, derivada del nombre de nuestro país, se usó como sinónimo de horror. Si en un lugar pasan demasiadas cosas violentas, ¿hay que extrañarse de que la respectiva toponimia devenga en calificativo negativo? Hemos padecido tantos eventos criminales que hasta se puede ordenarlos alfabéticamente y armar un diccionario mínimo. Por ejemplo:

Atari. Despectivo. Se refiere no al videojuego del mismo nombre sino a la inverosímil explicación de la PGR sobre el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, ejecutado en la terminal aérea de Guadalajara por “equivocación”. Véase también Verdad histórica.
Barbi. No la muñeca ni una mujer. Ejemplo de la variedad de apodos que pueblan el universo criminal. También: El Grande, El Antrax, La reina del Pacífico...

Casino Royale. Ver Derecho de piso. Incendio intencional en un atestado local de apuestas de Monterrey. Esa tarde de agosto de 2011 murieron 52 personas, principalmente mujeres.

Cuernavaca. Anteriormente Ciudad de la eterna primavera. Luego, sitio donde en 2009 fue cazado por la Marina Arturo Beltrán Leyva, cuyo cadáver fue retratado con billetes en la panza. Actualmente sede de un Congreso donde tranquilamente operan legisladores acusados de nexos con criminales.

Derecho de piso. Negocio floreciente en México, fuente de ingresos que compite con el secuestro y el narcotráfico.

Desaparecidos. Catástrofe humanitaria cuya magnitud real se desconoce. La ONU exhibió a México este mismo mes al llamar al tema “problema generalizado”.

Ejecutómetro. Herramienta de conteo de homicidios que los medios abandonaron más que por sus limitantes metodológicas por el cambio de sexenio.

Estudiantes. Víctimas sin justicia (además de las dudas sobre los 43 de Ayotzinapa, ver alumnos del Tec en Monterrey de noviembre de 2010).
Focalizado y a la baja. Términos con los que el gobierno de México define la problemática delictiva.

Iguala. Sede del mayor crimen en contra de estudiantes desde 1971 y 1968.

Levantón. Modo muy particular de privación ilegal de la libertad que se diferencia del secuestro porque no se pide rescate por el raptado.
Marisela. Madre que no sólo no encuentra apoyo de las autoridades para hacer justicia a su fallecida hija, sino que es asesinada a plena luz del día frente al palacio de gobierno de Chihuahua.

Narcofosa. Excavación donde se depositan restos de levantados. Decenas han sido detectadas en Durango, en los límites entre Jalisco y Michoacán, Guerrero (Taxco, Acapulco e Iguala) y, por supuesto, en Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Zacatecas…

Pozolear. Deshacer en ácido a personas.

San Fernando. Valle de Tamaulipas donde han ocurrido las mayores masacres conocidas de migrantes, no sólo la más famosa, de agosto de 2010, donde murieron 72.

Tlatlaya. Manual sobre cómo no manejar una violación a derechos humanos por parte de fuerzas armadas.

Otras entradas de este diccionario incluirían la no esclarecida masacre de Allende, Coahuila 2011; la de Creel, Chihuahua 2008; las tres décadas en las que no cesan las muertas en Juárez; las balaceras en las afueras de kinders (“Si las gotas de lluvia fueran de chocolate…”) y escuelas; el uso de las redes sociales para llenar el vacío que ha dejado una prensa amordazada (Reynosa Follow, etc.); los asesinatos de activistas y reporteros; la crisis de Torreón; todito Michoacán, todito Veracruz… Y así, hasta los de la última letra, la de los Zetas.

Luego de este brevísimo listado, dónde surge el estigma ¿en una carta del Papa o en nuestra realidad?

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