Opinión

¿A qué apuntan los recortes de Pemex?

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Pemex

El recorte presupuestal aprobado el viernes pasado por el Consejo de Administración de Pemex es uno de los más grandes en la historia de la empresa y apunta fundamentalmente a las refinerías.

Habrá un antes y un después de los recortes en materia de refinación en México.

Se trata de la suspensión de las reconfiguraciones y proyectos de gasolinas y diésel de ultra bajo azufre.

No es sorpresa que los recortes se hayan concentrado en Pemex Refinación, ya que el criterio para determinarlos fue esencialmente económico.

Las pérdidas de Pemex Refinación alcanzaban al tercer trimestre del año pasado 86 mil 408 millones de pesos y al cierre de 2014 seguramente rebasarán los 100 mil millones de pesos.

Por esa razón es que los proyectos para reconfigurar refinerías o instalar plantas para la producción de combustibles limpios van a tener que esperar un mejor momento… si es que alguna vez se concretan, pues es más barato importar.

Los recursos totales a invertir que se habían previsto (para varios años) en las reconfiguraciones en curso son del orden de 15 mil millones de dólares, una cifra superior al costo de una refinería nueva.

Cuando se decidió no construir la nueva refinería en Tula, se planteó como mejor opción reconfigurar las existentes, incluyendo la de Tula.

Sin embargo, la caída en el precio de las gasolinas que Pemex importa, incluyendo los combustibles limpios, hace muy costoso seguir con las reconfiguraciones.

Aunque la información difundida por Pemex no especificó el nivel de impacto que la cancelación tendrá entre contratistas y personal, es de esperarse que sea significativa.

Desde el punto de vista económico no hay comparación.

Las utilidades derivadas de la producción de crudo en aguas someras o en campos tradicionales, aún a los precios vigentes, son muchas veces mayores a las que se pueden obtener en la refinación.

Lo que ahora debe esperarse, para seguir con esta lógica económica que guió la decisión, es que finalmente se logre pactar con el sindicato una nueva fórmula para el pago de pensiones.

El pasivo laboral de Pemex al tercer trimestre del año pasado fue de un billón 173 mil millones de pesos, superior en 54 mil 679 millones al de un año antes.

Esto quiere decir que ¡hay un crecimiento de los pasivos laborales en 150 millones de pesos por día!

Ningún programa de austeridad ni tampoco ninguna reestructuración de la empresa van a ser suficientes si no hay un cambio de fondo en el régimen de pensiones de Pemex.

Hasta ahora, las reducciones previstas del gasto público para este año no han afectado lo que representa un lastre para el sector público, que son los irracionales contratos colectivos que se tienen tanto en Pemex como en CFE o IMSS por citar casos prototípicos.

Tal vez ese tipo de ajustes se reserven para 2016, cuando se prevé la reingeniería que traerá consigo el presupuesto base cero y ya no tengamos año electoral. ¿Será?

Twitter: @E_Q_

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