Opinión

2016, el último jalón

 
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[Bloomberg] Usuarios tienen alrededor de 4 cuentas de redes sociales; Facebook, la preferida. 

Para muchos, el mes de diciembre tiene un particular encanto. La agenda de la empresa se llena de festejos de diversa índole, fluyen aguinaldos, regalos y bonos. Lo más observable es que impera la sensación de que un ciclo está terminando y abre la mente para nuevas posibilidades en el año cuyo comienzo tiene ya cuenta regresiva.

Aislando los negocios en los que el último mes del año es su temporada alta, no es inusual que en estas fechas el ritmo de la organización tienda a disminuir y la productividad de más de un director se pueda afectar por andar demasiado 'dispersos'.

Sin embargo, para quienes en este entorno mantienen el enfoque a la maximización de resultados, hay tres actividades que pueden resultar fundamentales para sacarle más y mejores resultados al retador año que concluye:

1) Empuja los últimos cierres de venta del año.- Asumir que porque el año concluye ya no se pueden empujar cierres, es un error tan común e injustificado como recurrente. El año se acaba hasta el día 31 a las 11:59:59. Toda proporción guardada, hasta ese momento deben procurarse el cierre de ventas factibles.

2) Realiza un precierre fiscal.- La mayoría de los indicadores que las organizaciones monitorean en su gestión tienen un enfoque operativo, de calidad y, en el mejor de los casos, contable o financiero. Voltear a revisar cómo se vislumbra lo fiscal ofrece el margen de maniobra necesario para optimizar algunas decisiones con clientes y proveedores que luego resultan imposibles a toro pasado.

3) Agenda conversaciones 'en cortito' con tu personal clave.- Un entorno operativo menos intenso de lo habitual abre espacios para converger con la mayoría de los miembros de tu equipo. La temporada permite agendar conversaciones sin presiones y abre la posibilidad para abordar temas que requieren comprensión compartida o cautela por las sensibilidades que pueden aflorar.

Diciembre puede ser uno de los mejores meses del año si se pone la energía adecuada y proporcionada para ello. Y es que aunque el teléfono suene menos, los correos electrónicos fluyan con menor intensidad y los momentos vacacionales propios y de terceros alarguen los tiempos para el avance de determinados asuntos, el ritmo de tu agenda lo marcas tú.

Que es un mes errático, sí. Que normalmente concluye a la mitad, no.

Aunque resulte atípico, intenso y cansado por momentos, o lento y frío en más de un día, bien dice el dicho popular: “En diciembre hielos y nieves, si quieres buen año al que viene”.

Y UNA PEQUEÑA NOTA DE AGRADECIMIENTO…
A mediados de diciembre de 2013 inició la publicación de esta columna Gestión de Negocios en esta sección Empresas. En un abrir y cerrar de ojos, se cumplen dos años de una disciplina de escritura que no me creí posible al inicio.

Mal haría yo en no revelar que uno de los mejores momentos de mis domingos es cuando medito el tema a publicar el lunes, defino el contenido y afino lo tecleado.

Gracias a quienes amablemente me leen ocasionalmente o regularmente. Gracias a todos los que en EL FINANCIERO me han nutrido con su retroalimentación y gracias a mi familia por permitirme escaparme el tiempo necesario para cumplir un compromiso que —lo confieso— me encanta.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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