Opinión

2015 retos y oportunidades

07 enero 2015 5:0

Empieza el año con turbulencias macroeconómicas que lejos de desvanecerse, anuncian una permanencia más larga de lo que se esperaba. La pérdida de terreno del peso frente al dólar y la reducción en los precios del petróleo son sólo parte de esa turbulencia que le pone por delante un elemento de emoción para quienes participan en el negocio inmobiliario.

Sin embargo, como en otros momentos este 2015 es un año en el que nuestro mercado de los bienes raíces siguen abriendo oportunidades invaluables de crecimiento. Lo son porque al igual que negocios como el petrolero, el inmobiliario es uno de largo plazo en el que los ganadores han sabido surfear a las distintas condiciones que ofrece el mercado, en particular, porque la inestabilidad de estos días no es lo que ya vivió el mercado en el 2008.

Una de las principales variables que impactarían directamente y de forma positiva a la industria, está vinculada con las 7 acciones del gobierno para reactivar la economía. Nos referimos a la instrumentación de medidas fiscales y de financiamiento para el desarrollo de vivienda. Si bien, no se conoce el detalle de la liberación de recursos sí marca un cambio en la manera en que las autoridades tocan el tema de la vivienda.

En este sentido, la liberación de recursos para incrementar las acciones de vivienda son una aportación que buscaría continuar con la recuperación. El camino es largo aún, si recordamos que hacia 2006 se lograron colocar en el mercado alrededor de 600 mil unidades.
Hasta finales de 2014, se tenían registrados mil 200 proyectos de vivienda sólo en el Distrito Federal y para el año que inicia se espera que el mercado genere un negocio que podría valer 30 mil millones de dólares.

Por otra parte, este año se abre una nueva oportunidad para la consolidación del negocio de la vivienda en renta. Pese a los pronósticos de recuperación y la aún incierta estrategia de los bancos de mantener en un dígito las tasas de interés al crédito hipotecario, es un hecho que los niveles en que se encuentra el costo del fondeo son una razón de peso para que algunos emprendedores entren a este negocio.

Será cultural, pero el razonamiento del mercado de la vivienda en renta en nuestro país aún no ha logrado aterrizar. En 2014 comentamos sobre la incursión de RETNA y el camino sinuoso que se generó en el Infonavit para liberar recursos destinados a este mercado.

La lógica de este mercado es total, particularmente en otros mercados como Estados Unidos, donde los Real Estate Investment Trust (REIT) especializados en vivienda representaban al menos la mitad del negocio de los capital markets. Ese año, había 17 fideicomisos activos en vivienda con activos superiores a 37 mil millones de dólares.

El reto será institucionalizar el mercado de rentas en México, que durante años ha permanecido sin regulación y controles de administración que hagan lógica una decisión de inversionistas institucionales.

Para muchos analistas, el mercado en renta es el primer paso que permite a un consumidor planear su primera compra de vivienda. El escenario de tasas de interés podría ser ese impulso para que inversionistas y compradores sienten las bases de un prolífico negocio.