Opinión

¡15 años de CACEH!

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[Los indicadores sobre la situación económica actual y esperada de los miembros del hogar retrocedieron en diciembre. / Cuartoscuro / Archivo] 

El aniversario de la independencia de México es una excelente ocasión para reconocer el atraso, la injusticia y la inequidad en la que viven 2.3 millones de empleadas domésticas en nuestro país. Para hacer visible lo invisible y luchar por un trabajo digno, nació hace 15 años el Centro de Apoyo y Capacitación de Empleadas del Hogar (CACEH).

Lo fundó una mujer de Oaxaca, Marcelina Bautista, que llegó a la Ciudad de México de adolescente, como cientos de miles de otras mujere que emigran en búsqueda de un trabajo que les permita sobrevivir y ayudar a mantener a sus familias allá, en su pueblo.

La falta de oportunidades en su comunidad las expulsa a las ciudades. De ahí la importancia de CACEH, una organización de mujeres comprometidas con la reivindicación y la promoción de los derechos humanos laborales, con una perspectiva de equidad y justicia social. Luchan por defenderse de discriminación, explotación, así como de la violencia laboral de la cual muchas veces son víctimas.

Para ello, hoy una de sus prioridades es que México adopte el Convenio 189 de la OIT que se aprobó en el 2011. Se trata de un tratado que ofrece protección específica a las trabajadoras y los trabajadores domésticos. Establece los derechos y principios básicos y exige a los Estados tomar una serie de medidas con el fin de lograr que el trabajo decente sea una realidad. México, después de 4 años, no ha ratificado este Convenio.

Además del 189, en México tendríamos que ir más lejos, por equidad social y de género: diseñar la fórmula para que las empleadas domésticas se formalicen y gocen de seguridad social: que los empleadores paguen su cuota del IMSS y autofacturen de su sueldo, al tiempo que puedan deducirlos de su pago de ISR. Ganarían todos: las empleadas domésticas formales, con afore y cobertura médica, los empleadores formalizando su relación con sus trabajadoras y deduciendo de su ISR una porción de los sueldos y el pago del IMSS, y por su lado, el SAT y el IMSS incrementarían la recaudación, número de empleados y pago de cuotas.

Twitter: @julio_madrazo

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