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La cultura pop coreana, el Hollywood de Asia

La industria del entretenimiento de Corea del Sur mantiene enganchada a Asia con programas de televisión, películas y grupos musicales que tienen seguidores desde China y Japón hasta Indonesia y Singapur.
Koichi Kato / Ken Moriyasu
13 enero 2015 20:14 Última actualización 14 enero 2015 5:0
NIKKEI. La cultura pop coreana, el Hollywood de Asia.

La ola sigue creciendo y ganando los corazones y las mentes de una amplia gama de consumidores asiáticos de una forma que recuerda el ascenso global de Hollywood en la era de la posguerra. (El Financiero)

La industria del entretenimiento de Corea del Sur mantiene enganchada a Asia con programas de televisión, películas y grupos musicales que tienen seguidores desde China y Japón hasta Indonesia y Singapur.

La “ola coreana” comenzó a finales de 1990, cuando los dramas televisivos de Seúl se convirtieron en grandes éxitos en China y Taiwán. En Japón, el auge arrancó con la serie de televisión “Sonata de Invierno”.

La ola sigue creciendo y ganando los corazones y las mentes de una amplia gama de consumidores asiáticos de una forma que recuerda el ascenso global de Hollywood en la era de la posguerra.

Una reciente encuesta realizada por la agencia de publicidad japonesa Hakuhodo muestra que la popularidad del entretenimiento de Corea del Sur se ha disparado en las principales ciudades asiáticas como Hong Kong, Taipéi, Singapur, Manila y Yakarta. En Shanghái, la música y programas de televisión coreanos son más populares que las ofertas rivales de Occidente, líder en el sector del entretenimiento global.

La industria coreana parece saber lo que quieren las audiencias. Muchos de sus dramas cuentan intrigantes y glamorosas historias basadas en temas conocidos como triángulos amorosos, romances entre personas de diferentes orígenes o relaciones familiares. Mientras que sus estrellas del pop se presentan en deslumbrantes producciones que combinan canto y complejas coreografías.

La iniciativa público-privada para promover las exportaciones, puesta en marcha a raíz de la crisis financiera asiática de 1997, ayudó a mejorar la competitividad internacional de la industria del entretenimiento de Corea del Sur. Ahora, la ola está entrando en una nueva era de la evolución impulsada por la innovación empresarial.

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La tarde del 2 de diciembre, una conferencia de prensa en un hotel de Hong Kong marcó una nueva tendencia para la industria del entretenimiento asiático.

Un puñado de celebridades surcoreanas estuvo presente, incluidos G-Dragon y Taeyang de la banda de chicos de Big Bang y los miembros de IKON, un nuevo grupo masculino que hará su debut este año. Pero los reporteros estaban más atentos al anuncio realizado por su agencia: YG Entertainment.

La empresa informó que se asociaría con Tencent Holdings, firma líder en medios de comunicación y servicios de Internet de China, en la distribución y producción de contenidos.

Bajo el acuerdo, la música y los videos de artistas de YG se distribuirán a través de la plataforma de contenidos en línea QQ de Tencent. Este 2015, las dos compañías comenzarán a trabajar juntas para crear y administrar contenido para sitios web de video y emisoras de Internet.

En la conferencia de prensa, el CEO de YG, Yang Min-suk, destacó el potencial de la alianza para generar sinergias ya que combina el poder de la producción de su empresa, que entró en el mercado chino hace dos años, con las influyentes plataformas de Tencent.

A través de la alianza, YG (cuya nómina incluye al cantante Psy, conocido por su éxito “Gangnam Style”) tendrá acceso a plataformas de gran alcance para promover sus ofertas en un mercado de 1.3 mil millones de consumidores.

Tencent, por otra parte, tendrá el derecho exclusivo de distribución sobre el contenido de YG en China. Las dos compañías también han acordado cooperar en la protección de los derechos de autor.

YG no es la única compañía de Corea del Sur en formar equipo con un gigante en China. SM Entertainment unió fuerzas con varios socios, incluyendo el sitio de videos Youku, a través de su filial SM C&C, para producir un reality protagoniado por el popular grupo de pop Super Junior.

EL PODER DE LA CELEBRIDAD

Tanto SM y YG, las dos casas de entretenimiento de mayor éxito en Corea del Sur, logran la mitad de sus ventas en mercados extranjeros.

Las cifras lo dicen todo. El más popular drama coreano de televisión de 2014, “Mi amor desde la estrella”, fue visto 2.8 mil millones de veces en el sitio de streaming chino iQIYI.com. Los zapatos plateados Jimmy Choo de tacón alto usados por la actriz principal, Jun Ji-hyun, también conocido como Gianna Jun, del segundo al cuarto episodio desaparecieron de las tiendas y no sólo en China y Corea del Sur, sino también en lugares como Dubái y Londres, donde los turistas chinos los buscaban. En abril de 2014, cuando Jimmy Choo abrió su primera tienda en Shenyang, noreste de China, los 50 pares de 800 dólares se agotaron en segundos.

Una historia similar ocurrió con la mochila Mondo de Samsonite usada por el actor Kim Soo-hyun, quien personificó a un guapo alienígena en la serie. Samsonite no pagó por la colocación del producto, sino que Kim habría decidido utilizar la bolsa porque le gustaba. La mochila salió a la venta dos días después del episodio emitido en enero y se agotó en una semana.

Debido a que Samsonite no había recibido ninguna notificación de que Kim utilizaría el Mondo no tenía suficientes mochilas para mantenerse al día con la demanda, lo que resultó en oportunidades de ventas perdidas. “Después de ver la enorme demanda para el producto, intensificamos nuestra producción para acelerar el abasto”, dijo Leo Suh, presidente de Samsonite para Asia.

El éxito del entretenimiento coreano ha abierto las puertas para otras industrias del país.

Muchas marcas de moda y cosméticos han aumentado sus ganancias en Asia a través de las promociones de ventas utilizando a actores y músicos. Estas empresas están ahora tratando de perfeccionar y mejorar esta estrategia mediante la incorporación de imágenes de celebridades en todas las etapas de sus operaciones, desde el desarrollo hasta las ventas.