New York Times Syndicate

Pensionados griegos exprimidos; acreedores buscan más recortes

La crisis en Grecia ha desplazado a muchos ciudadanos de la fuerza laboral y los ha dirigido a la dura realidad del retiro en donde se topan con un sistema de pensiones que está recibiendo recortes , y que al parecer serán más profundos, ya que los acreedores lo están pidiendo.
Suzanne Daley
26 junio 2015 22:18 Última actualización 27 junio 2015 5:0
Pensiones Grecia. (NYT)

Las recientes cifras gubernamentales indican que casi 45 por ciento de los retirados griegos viven en o por debajo de la línea de pobreza. (NYT)

Vasiliki Meliou no quería retirarse a los 53 años de edad, pero no tuvo más opción, dijo, después de que el banco de propiedad estatal en el que trabajaba fue vendido hace tres años.

Permanecer en el banco conllevaba el riesgo de ser despedida, y como la tasa de desempleo en Grecia es superior al 25 por ciento, dudaba de que siquiera pudiera encontrar otro empleo.

Así que aprovechó una estipulación de retiro adelantado, uniéndose a decenas de miles de otros servidores públicos que se refugiaron en el insuficientemente financiado sistema de pensiones de Grecia.

“No es lo que yo quería”, dijo, “pero podía ver que sería desechada”.
Los grandes acreedores de Grecia – otros países de la zona del euro, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo – han hecho poco para resolver el problema. En vez de ello, han impuesto profundos recortes a las pensiones, hasta 48 por ciento en algunos casos, y debilitado más a los fondos de pensiones al presionarlos, entre otras medidas, para aceptar enormes pérdidas como parte de la condonación de deuda del país.

Ahora, aun cuando sus políticas de austeridad han desplazado a más griegos de la fuerza laboral y los han llevado al sistema de pensiones, los acreedores están buscando recortes aún más profundos.

Meliou, que empezó a trabajar a los 18 años de edad, ya ha visto reducirse su pensión en 35 por ciento. Dice que en ocasiones no puede dormir por temor a lo que podría suceder después.

Mientras confronta a los acreedores en torno a su enormes deudas y la mejor manera de recuperarse de una crisis aún devastadora, el gobierno izquierdista de Grecia enfrenta pocos problemas que sean más sustantiva y políticamente abrumadores que la manera de cumplir con las promesas de pensiones a los retirados.

En la ronda más reciente de negociaciones, los acreedores de Grecia están demandando que el Primer Ministro Alexis Tsipras haga recortes adicionales en las pensiones como una condición para continuar ayudando a Grecia a pagar sus enormes deudas.

Tsipras y su partido Syriza de izquierda radical, elegidos con base en una promesa de que rechazarían las continuas demandas de austeridad de los acreedores, están negándose rotundamente, diciendo que recortes adicionales conducirían a una crisis humanitaria y asestarían otro golpe a una economía sacudida, reduciendo el poder adquisitivo del consumidor en un momento en que se le necesita desesperadamente.

En una entrevista publicada recientemente por el periódico italiano Corriere della Sera, Tsipras sugirió que un acuerdo sobre la deuda de Grecia estaba dentro del alcance si los acreedores reducían sus demandas de recortes de las pensiones y otros servicios sociales.
“Solo necesita haber una actitud positiva sobre las propuestas alternativas a los recortes a las pensiones o la imposición de medidas recesivas”, dijo.

El problema es mucho más difícil porque Grecia, como la mayoría de las naciones europeas, tiene una población en envejecimiento, lo que significa que tiene relativamente menos trabajadores jóvenes que ayuden a pagar las cuentas del creciente número de retirados. El desequilibrio empeora aún más por el desempleo crónico entre los jóvenes desde que comenzó la crisis financiera en 2008.

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Pensiones Grecia. (NYT)


Las recientes cifras gubernamentales indican que casi 45 por ciento de los retirados griegos viven en o por debajo de la línea de pobreza. Un 60 por ciento de ellos recibe pensiones de 700 euros al mes o menos.

Sin embargo, las pensiones absorben una gran porción del presupuesto del gobierno, equivalente a alrededor de 16 por ciento del contraído producto interno bruto del país, por encima del 13 por ciento de 2009, lo que le convierte proporcionalmente en el sistema de pensiones más costoso de Europa.

Panagiota Stathopoulou, de 55 años de edad, quien se retiró recientemente después de trabajar 30 años en una oficina de desempleo, dijo que se suponía que su pensión le aportaría 900 euros al mes, pero ha sido recortada a 700 euros. Sin embargo, afirmó, cuando mira alrededor, se siente culpable de tener tanto.

Recientemente, en la tienda de abarrotes se le acercó un anciano que le preguntó si podía comprarle algo de comida. Como muchos otros retirados, ella economiza tanto que también puede ayudar a uno de sus hijos financieramente. El esposo de su hija tiene un empleo, pero a menudo no le pagan.

Los acreedores de Grecia presionaron al país para que revisara su sistema de pensiones al principio, obligándole a fusionar los fondos y a limitar los beneficios del retiro anticipado que podían parecer excesivamente generosos a los forasteros, como exenciones que permiten a las peinadoras retirarse a los 50 años.

Pero este enorme proyecto burocrático ha creado sus propios problemas, particularmente en una época en que el número de empleados gubernamentales se estaba contrayendo.

No parecen existir datos confiables sobre el estado del sistema de pensiones griego. Platon Tinios, un economista y experto en pensiones de la Universidad de El Pireo, señala que pese a una ola de retiros adelantados, los datos oficiales más recientes sugieren que actualmente hay 2.65 millones de retirados, menos que los 2.7 millones de 2013.
“Eso simplemente desafía a toda explicación”, dijo. “No saben lo que están haciendo”.

Una explicación podría ser que hay un rezago de más de 400 mil solicitudes de pensiones, algunas de las cuales han estado en trámite durante tres años, han dicho funcionarios del gobierno.

No obstante lo malos que son los problemas ahora, dijo Tinios, es probable que la situación empeore. Los límites al retiro adelantado en 2010 no incluyeron a las personas a las que ya se les había conferido, dijo, lo que significa que el flujo hacia el sistema seguirá siendo alto durante los próximos años. Las mujeres que se retiraron adelantadamente, la mayoría de las cuales tenían empleos de bajos salarios, se encontrarán con ingresos pequeños o en contracción durante el resto de sus vidas, dijo.

“El sistema es una bomba de tiempo activada”, dijo.

Después de meses de negociaciones entre el gobierno de Tsipras y los acreedores de Grecia, en las cuales las pensiones parecieron ser un escollo importante, los dos bandos dieron a conocer recientemente propuestas enfrentadas sobre una variedad de temas que difícilmente podían ser más dispares.

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Pensiones Grecia. (NYT)


Los acreedores quieren establecer multas de retiro adelantado sustanciales para quienes aún elijan la opción, y recortar las pensiones existentes aún más; incluso las más pequeñas. La propuesta también demanda unificar más los fondos y establecer un vínculo más estrecho entre la contribución y los beneficios, más probablemente estableciendo el escenario para aun más recortes.

Otras medias también afectarían duramente a los pensionados. Los acreedores demandan, por ejemplo, un significativo aumento en los impuestos a los productos de consumo básicos como las medicinas del 6.5 al 11 por ciento, una medida que se sería sentida con especial dureza por las personas con ingresos fijos. El impuesto a la electricidad pasaría de 13 al 23 por ciento.

En un discurso televisado recientemente, Tsipras, el primer ministro, llamó “irracionales” a las propuestas de los acreedores, las cuales mantendrían las políticas de austeridad que hasta ahora han producido pocas buenas noticias para la mayoría de los griegos.

En su propia propuesta de 47 páginas, Tsipras ofreció eliminar lentamente los programas de retiro adelantado restantes.

Algunos analistas dicen que la situación que enfrenta el sistema de pensiones de Grecia hoy era predecible. Jens Bastian, un economista y ex miembro de un equipo de especialista de la Unión Europea que ayudó a supervisar el rescate del país, dijo que era triste ver qué poco pensamiento creativo había.

“¿Dónde están las ideas?”, dijo. “¿Por qué no rellenar los fondos de pensiones? Los bancos fueron compensados después de los recortes, pero las pensiones no”.