New York Times Syndicate

Él es un ícono de la moda, aunque ‘vive’ en los 70

Pantalones acampanados, camisa desabotonada a medio pecho y largos collares, es la vestimenta típica de Ben Cobb, quien escuchó el llamado de la década de los 70 y lo volvió parte de su armario para convertirse así en el nuevo ícono del 'hombre sórdido'.
New York Times 
27 agosto 2016 21:30 Última actualización 28 agosto 2016 5:5
seventies

"La mayoría de las cosas que me encantan caen en toda esa época, por alguna razón", asegura Ben Cobb. (NYT)

A donde quiera que vaya la moda para caballeros, ahí está Ben Cobb. Estuvo este verano, en Londres, Milán, París y Nueva York, sentado en primera fila, en casi todas las pasarelas de los desfiles de modas. Y cuando está en la calle, afuera de los locales, los fotógrafos de estilo callejero no pueden resistir sacarle una foto.

Tiene un aspecto característico, con el bigote oscuro, los pantalones muy ajustados y acampanados, la camisa de seda desabotonada hasta la mitad, antes de llegar al ombligo. Una publicación en el blog de Vogue se centró en Cobb para argumentar sobre el retorno del tipo sórdido.

Es natural suponer que su aspecto retro de pies a cabeza es un vestuario del mundo de la moda. Sin embargo, para Cobb, el editor en jefe de la revista británica de modas, Another Man, cada día es, sartorialmente hablando, 1974. La década lo llamó y él escuchó.

“La mayoría de las cosas que me encantan caen en toda esa época, por alguna razón”, dijo Cobb. “La moda en esa época; todavía creo que hay algo realmente mágico sobre esa época, para mí, al menos, nunca se hace aburrida”.

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Cobb estaba sentado en el bar de su hotel, el Loews Regency, entre citas, durante su visita a Nueva York en julio. Llevaba puestos unos pantalones acampanados de Gucci, una camisa blanca de Louis Vuitton y botas negras de Saint Laurent. Collares colgaban de su cuello. De cuando en cuando, los parroquianos lo miraban con asombro, como sucedería al encontrarse con un hombre de los 1970 descongelado.

Cobb, de 40 años, de voz suave, dijo que logró tener su aspecto característico porque estuvo viendo películas del periodo, específicamente, las italianas de culto, de horror y policiacas, como Four Flies on Grey Velvet y Live Like a Cop, Die Like a Man.

“La estética de las películas es increíble”, dijo. “Todos los hombres se veían increíbles”. Al hablar más en general de actores de Hollywood en ese periodo, como Robert Redford y Jack Nicholson, añadió: “Se les permitía expresarse y ser cada versión de la masculinidad”.

Se le preguntó a Cobb cómo es que ha podido vestirse como Maurizio Merli o Robert Redford en Three Days of the Condor, en la época reciente de los vaqueros muy estrechos y trajes encogidos. ¿Usa mucho retro?

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“Tengo bléiseres de Saint Laurent, un par de trajes”, dijo. “Con algunos de los bléiseres la proporción de las solapas, casi puede irse por la parodia. Nunca quieres ser una caricatura”.

Más bien, dijo, encuentra bastantes opciones en la ropa de lujo para caballero, en especial porque, en gran parte, parece que se reciclan los 1970. Tiene preferencia por Tom Ford, Gucci, “algunas cositas de Fendi” y Dries Van Noten, y cuando encuentra algo que le gusta, lo compra por múltiplos.

“Por el momento, consigo todos mis pantalones en Gucci”, notó. “Tengo estos pantalones por montones de distintos colores. Me encantan. Sabihondo en calzado, me encantan las botas de Hedi de Saint Laurent”. Después de que se anunció que Hedi Slimane se iba de la marca, “fui y compré todo un montón”, dijo Cobb.

Nació y creció en Londres, el hijo de un diseñador gráfico y una madre que estudió moda en Central Saint Martins. Ahora vive en un departamento en el barrio Maida Vale de esa ciudad, pintado de marrón oscuro con acentos dorados en la decoración.

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Sus inspiraciones para la casa fueron los diseñadores de los 1970, David Hicks y Billy Baldwin, el connotado proveedor del Hollywood Regency. “Vivo en una burbuja”, dijo Cobb.

No obstante, a pesar de su estética retro, se ve a sí mismo como gente del momento. El verdadero estilo, notó, es mezclar lo viejo con lo nuevo en una forma que revele tu personalidad.

“Escogiste esas cosas y las juntaste en cierta forma, y eso es lo que les da esa cohesión”, señaló Cobb.

¿Cómo se sintió porque lo llamaran sórdido en Vogue? ¿Lo tomó como un cumplido?

“Yo tomo todo como un cumplido”, dijo Cobb sonriendo. “Esa es la mejor forma de vivir, ¿no es así? La sordidez de una persona es el romanticismo de otra”.

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