New York Times Syndicate

El ascenso de Alibaba y de un magnate: Jack Ma

Alibaba se convirtió en el minorista en línea más grande de China gracias a la visión de su creador Jack Ma, quien confesa que no entiende de tecnología.
Neil Gough y Alexandra Stevenson
/ 2014 New York Times News Service
23 mayo 2014 17:27 Última actualización 25 mayo 2014 5:0
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Jack Ma, fundador de Alibaba, quien comenzó su carrera como maestro de inglés. (NYT)

Jack Ma, fundador de Alibaba, quien comenzó su carrera como maestro de inglés. (NYT)

HONG KONG. La primera vez que Jack Ma usó el Internet, en 1995, buscó “cerveza” y “China” pero no encontró resultados. Intrigado, creó una página web básica para un servicio de traducción al chino con un amigo. A las pocas horas, recibió un puñado de correos electrónicos de todo el mundo solicitando información. Fue una introducción al poder de la web que llevaría a Ma a crear el Alibaba Group cuatro años después.

Hoy, Alibaba es el minorista en línea más grande de China, con volúmenes de mercancía que solo están detrás de los de Wal-Mart, mundialmente. El gigante del comercio electrónico también sigue avanzando en sus planes para una venta accionaria que se espera rivalice con la oferta de 16 mil millones de dólares de Facebook hace dos años. Si tiene éxito, el convenio ayudaría a catapultar a Alibaba y Ma, quien posee 8.9 por ciento de la compañía, a las filas más altas de los titanes de la industria de la tecnología.

El ascenso de Ma a multimillonario de las .com es notable por no seguir el guión tradicional. A diferencia de Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Bill Gates, Ma, de 49 años de edad, no tiene antecedentes en computación y confiesa no entender de tecnología. Criado durante la Revol

ución Cultural, Ma comenzó su carrera como maestro de inglés.
Más bien, su papel en Alibaba ha sido siempre el de estratega principal de la compañía, un motivador extravagante para su personal y un implacable oponente para quienes han competido contra él. Los dos principales sitios web de Alibaba, Taobao Marketplace y Tmall.com, ahora representan 60 por ciento de los paquetes enviados a través del sistema postal chino.

“Representa efectivamente a los millones de personas que ahora dependen de Alibaba para vivir”, dijo Duncan Clark, quien ha conocido a Ma desde fines de los años 90 y es presidente de BDA China, una firma consultora en Pekín. “Eso es un grupo de seguidores. Es un político con 'p’ minúscula”.

También ha resultado ser un revolucionario en serie; un forastero con el gusto por crear mercados nuevos reimaginando industrias viejas como las ventas minoristas o las finanzas. Alibaba y Ma están sacudiendo a algunas de las industrias estatales más formales de China, empezando empresas en la banca y las finanzas y las comunicaciones de telefonía móvil. Incluso está entrando en el negocio de las tiendas departamentales y la producción cinematográfica.

“La innovación en muchas industrias ha sido desencadenada por forasteros”, escribió Ma en junio pasado en un artículo de opinión en El Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista; una acción inusual para un emprendedor del sector privado.

Estaba poniendo sobre aviso a los bancos estatales del país. La publicación del artículo coincidió con el lanzamiento de Yu’e Bao, un producto de mercado de dinero de alto interés que Alibaba inició para atraer inversión de las cuentas de pago en línea de sus clientes. Para febrero, 81 millones de personas se habían suscrito al producto, el cual tenía 40 mil millones de dólares en activos bajo administración.

Ma pasó apuros en sus primeros esfuerzos por recibir apoyo gubernamental para su nueva empresa.

En un documental estilo biográfico sobre Alibaba llamado “Cocodrilo en el Yangtze”, Porter Erisman, un estadounidense que habla mandarín y quien trabajó en Alibaba de 2000 a 2008, presenta imágenes de una de las muchas visitas que Ma hizo a funcionarios de Pekín a mediados de los 90. Ma aparece en una camisa de mezclilla azul, sentado sobre una cuadrada vieja computadora laptop en una oficina de gobierno llena de humo y explicando su negocio.

“Actualmente, los extranjeros pueden usar computadoras desde cualquier escritorio para encontrar productos en todo el mundo”, explica Ma. “Pueden ordenarlos directamente a Hong Kong, Taiwán, Singapur, pero no pueden pedir nada de China porque en este momento no hay nada de China en Internet”, dice. “Espero que los diversos departamentos nos apoyen”.

Pero los discursos de Ma fueron rechazados. Pronto dejó China Pages en 1997 para trabajar en una unidad del Ministerio de Comercio de China ayudando a crear sitios web. A principios de 1999, se lanzó por su cuenta de nuevo, para empezar Alibaba.

El primer sitio de la compañía, Alibaba.com, era un mercado entre empresas que conectaba a exportadores chinos con compradores en el extranjero.

En 1999, la compañía atrajo a Joseph C. Tsai, un ex abogado nacido en Taiwán que había sido educado en Yale y estaba trabajando en una empresa de capital privado en Hong Kong. Juntos Ma y Tsai incorporaron a Goldman Sachs y SoftBank como inversionistas.

Ma empezó Taobao, la plataforma de ventas entre consumidores de la compañía, en 2003, en una época en que la unidad china de eBay dominaba el negocio. Peleando por participación de mercado, Ma decidió mantener a Taobao gratuito, aunque estaba perdiendo dinero.

“Desde una perspectiva de inversionistas de Wall Street, estaba dispuesto a hundir a Alibaba para derrotar a eBay”, dice Erisman, el cineasta. “Lo único peor que un competidor inteligente es uno loco que esté dispuesto a gastar todo su dinero sin esperanza de obtener utilidades”.

En una conferencia de prensa en octubre de 2005, Ma dijo a los reporteros que Taibao había conseguido casi 70 por ciento de la participación de mercado para las compras en línea en China. “Muy pronto seremos los únicos que quedemos. Los días de eBay están contados”, dijo. En 2006, eBay anunció que efectivamente estaba dejando el mercado chino y cediendo sus operaciones a una compañía de Internet controlada por Li Ka-shing, el multimillonario de Hong Kong.

“Siempre desee haber nacido en un periodo de guerra. Habría sido general”, dijo alguna vez Ma de su juventud. “Pensaba en lo que podía haber logrado en una guerra”.

Ma ha tenido su parte de batallas en las salas de consejo. En 2011, una asociación inicial con Yahoo! formada en 2005 descarriló brevemente. Ma transfirió una de las operaciones más rentables de Alibaba, la unidad de pagos en línea Alipay, a una empresa separada bajo su control sin aprobación formal del consejo de Alibaba, donde SoftBank y Yahoo tenían participación.

Ma argumentó que fue necesario para obtener una licencia gubernamental para Alipay, porque Pekín no quería inversionistas extranjeros controlando las empresas de pagos en línea en China. “Si Alipay fuera ilegal o no obtuviera la licencia, Taobao se paralizaría”, dijo Ma en ese entonces. “Si Taobao se paralizara, ¿cómo podría Alibaba reformarse y desarrollarse?” Alibaba, Yahoo! y SoftBank eventualmente limaron sus diferencias sobre el tema.

Ma muestra pocos remordimientos por su enfoque agresivo. Respecto al episodio de 2011, comparó sus decisiones con las tomadas por Deng Xiaoping, el líder supremo de China durante la fatal represión gubernamental contra los manifestantes de la Plaza Tiananmen el 4 de junio de 1989, que es ampliamente mencionada en China como el “incidente del 4 de junio”.

“Como director ejecutivo de una compañía, no importa si es el incidente de Alibaba, no importa si está separando a Alipay; en ese momento, es justo como Deng Xiapoping durante el 4 de junio”, dijo Ma, según lo citó el South China Morning Post de Hong Kong en julio. “Como el responsable más alto del país, demandaba estabilidad. Fue necesario que tomara este tipo de decisión cruel”.

Conforme la compañía avanza hacia una oferta pública inicial, Ma parece enfocarse en su legado.

Sigue siendo un presidente ejecutivo que interviene y supervisa la estrategia de Alibaba, pero en mayo de 2013 renunció a su papel como director ejecutivo. Al día siguiente, anunció que había sido designado presidente del consejo de directores de Nature Conservancy par China. Se ha preocupado cada vez más de la contaminación del suelo y el agua en su país.

A fines de abril, Ma y Tsai, un cofundador, anunciaron que donarían acciones que representan 2 por ciento de las acciones de Alibaba, una subvención con valor de varios miles de millones de dólares, a fideicomisos de caridad que financiarían iniciativas en medio ambiente, medicina y educación. Una donación tan grande rara vez se ve en China, y la acción fue vitoreada por prominentes filántropos.

“(Ma) no era el tipo de personas que inicia un negocio conservando el 90 por ciento del capital para sí mismo y realmente acumulando toda la riqueza”, dijo un ejecutivo occidental que le ha conocido durante más de una década, declinando ser mencionado por nombre debido a la política de su compañía contra las declaraciones públicas sobre contactos de negocios.

“En los primeros días, cuando Alibaba.com se estaba formando, daba acciones a todos los estudiante de bachillerato que estaban trabajando con él”, dijo el ejecutivo. “Estaba atrayendo a todos”.

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