Nacional

Renuncia Robles Hurtado
a la presidencia del TSJ en Guerrero

Robespierre Robles Hurtado, expresidente del Tribunal Superior de Justicia del estado, dejó su cargo después de que se difundieran unas fotos a través de Facebook, donde él y su esposa realizaron un viaje a Las Vegas.
Corresponsal Enrique Villagómez
18 abril 2017 16:0 Última actualización 18 abril 2017 16:33
Robespierre Robles Hurtado

Robespierre Robles Hurtado

Chilpancingo.- La difusión de un viaje a Las Vegas, Estados Unidos, provocó la renuncia del presidente magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en Guerrero, Robespierre Robles Hurtado, quien venía arrastrando una serie de señalamientos por diversas irregularidades cometidas durante su gestión.

Entre las acusaciones se destacaba la pugna que mantenía con el personal que labora en el TSJ, por incluir en la nómina con altos salarios a familiares y amigos, mientras que a ellos les negó un aumento salarial que por ley les correspondía.

También era cuestionado por desempeñarse de forma paralela, como presidente del Tribunal Superior de Justicia y ejercer como notario público en Acapulco, además de ser vinculado con el empresario Joaquín Alonso Piedra, quien fue acusado y detenido por fungir como lavado de dinero para el cártel de los Beltrán Leyva, en este destino de playa.

La situación que aceleró su caída del cargo fue la difusión de un reciente viaje que hizo a Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, donde acudió a un concierto de Celin Dion y que su esposa Zurayma Ajuria se encargó de presumir a través de su cuenta de Facebook, lo cual fue duramente criticado en redes sociales y medios de comunicación.

Ante ello y derivado de los múltiples señalamientos, este martes presentó su renuncia con carácter de irrevocable a la presidencia del TSJ en Guerrero, y en su lugar fue designado el magistrado Alberto López Celis, quien concluirá esa responsabilidad en el 2018.

En una breve respuesta que difundió a través de su cuenta de Facebook el ahora extitular del TSJ, argumentó que tenía el "derecho humano de tomar vacaciones, pero que en Guerrero y específicamente en Acapulco, no podía hacerlo por los altos niveles de inseguridad que hay".