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'Humillante' trato en la Basílica a padres de los 43, denuncia Rosales

El abogado de los padres de los 43 normalistas desaparecidos informó que la misa realizada en la Basílica de Guadalupe se realizó en una capilla pequeña, con la presencia de cuatro policías federales.
Anabel Clemente
26 diciembre 2016 12:30 Última actualización 26 diciembre 2016 15:6
Padres de los 43

La procesión hacia la Basílica inició en la Glorieta de Peralvillo. (Anabel Clemente)

CIUDAD DE MÉXICO.- Cuatro policías federales resguardaron la misa celebrada en la capilla 6 de la Basílica de Guadalupe, un gesto "humillante" para los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, denunció Vidulfo Rosales.

En entrevista, el abogado de los padres consideró indigno e irritante el trato de las autoridades de la Basílica de Guadalupe hacia quienes buscaban unas palabras de aliento por la pérdida de sus hijos.

“Para nosotros es una cuestión sistemática que ya viene de años anteriores, hemos intentado pasar a la Basílica, nunca se nos ha permitido, nunca --la dirigencia eclesiástica-- ha permitido que los padres de familia puedan estar en el altar central. La vez pasada tampoco se permitió”, compartió el abogado.







Destacó que sí se les había informado que la misa se desarrollaría en una capilla, pero asumieron que alguna en la que cupieran todos los visitantes, no sólo 43 personas, los obispos y los cuatro policías federales que resguardaron la capilla, que se encuentra en la parte superior de la iglesia.

“Se dio una misa allá confinada en la capilla pequeña, simultáneamente se desarrollaba una misa en el altar central, no se oía lo que los obispos decían o lo que los padres comentaban, los policías federales estaban todo el tiempo en la misa, impidiendo que los padres tomaran fotografías, una misa no tranquila, una misa que se vivió tensa por esta forma, por este trato humillante de las autoridades de la Basílica a los padres de familia”, reclamó Vidulfo Rosales.

Con un discurso de esperanza, para que los padres de familia continuaran con su exigencia a las autoridades para investigar el caso de sus hijos desaparecidos, el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias, encabezó la misa que duró una hora.

Raúl Vera, obispo de Saltillo, manifestó su inconformidad por el hecho de que no se dejó a los manifestantes tener una misa en el centro de la iglesia.

“El refiere que la lucha de los padres es una lucha importante que se asemeja a la lucha que tuvo Juan Diego, en aquellos tiempos, contra el colonialismo, contra la explotación que vivían los indígenas. Hoy en día los padres sacan la cara por los desaparecidos”, explicó Rosales.

El abogado informó que el diálogo con la Procuraduría General de la República podría retomarse en enero, con la llegada del mecanismo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que dará seguimiento al caso.

Los padres de los 43 normalistas desaparecidos llevaron su caravana 'Por la Memoria y la Esperanza' a la Basílica de Guadalupe para celebrar una misa en memoria de los acontecimientos del 26 de septiembre de 2014.

Con una procesión que inició en la Glorieta de Peralvillo después de las 10 de la mañana, los padres de familia se dirigieron a la Basílica en la que el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias, y el obispo de Saltillo, Raúl Vera, presidieron la misa.

El motivo de la caravana que emprendieron es para exigir los resultados de la investigación y que se extienda hacia los militares, pues aseguran que las armas utilizadas el 26 de septiembre de 2014 eran del Ejército.

"Sabemos ya por la investigación de los expertos y la investigación ya confirmada por la periodista Anabel Hernández que las armas disparadas esa noche son de uso exclusivo del Ejército mexicano, por eso vemos la necesidad de que sean investigados los soldados", comentó.