Nacional

Obispo de Morelia propone centros de atención a víctimas en Iglesias

Se trata de un proyecto de construcción de Paz que fue entregado a la Conferencia del Episcopado Mexicano. Además, se buscan herramientas y subsidios para atención psicológica.
Anabel Clemente 
18 mayo 2017 18:23 Última actualización 18 mayo 2017 18:23
El Vaticano

El documento plantea la posibilidad de aceptar a los homosexuales en la Iglesia católica; se planteó en el sínodo de la familia que reúne a 200 obispos.(Reuters)

El Arzobispo de Morelia, Carlos Garfias, presentó ante la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) un proyecto titulado Construcción de Paz, el cual destaca la creación centros de apoyo a víctimas en las iglesias.

Esta propuesta llega ante el incremento a la violencia y la inseguridad en distintos puntos del país “en los últimos siete años”, periodo de tiempo en el que la crueldad de las organizaciones del crimen organizado rayan “en lo demencial”.

El proyecto contempla “animar a las parroquias a sumarse a las tareas de la construcción de la paz, ofreciéndoles herramientas y subsidios para organizar acciones que se traduzcan en un cambio social”, destaca el documento entregado a la CEM.

El Arzobispo Garfias será el encargado de coordinar el proyecto en todo el país, en el que además se darán cursos e intervención en crisis y apoyo integral a víctimas, así como ejercicios psicológicos.

“El país entró, ha entrado en una espiral o escalada de violencia de la que varias generaciones de mexicanos no habíamos tenido conocimiento sino sólo por los libros de historia”, destaca la proyecto.

Como justificación de los centros de apoyo a víctimas, el obispo destaca que la violencia no se ha podido contabilizar “digámoslo con tristeza, ni siquiera contamos con cifras confiables”, ya que —afirma— la mayor parte de los delitos no se denuncian, “por temor o por desilusión ante la práctica de la justicia”.

Garfias señala que la construcción de paz permite a los diferentes actores sociales “pensar y sentir, imaginar y actuar desde nuestra realidad, plagada de conflictos”, pero advirtió que este objetivo no busca “utopías que enajenan”.

“No se trata de las utopías que enajenan porque diluyen los conflictos y mistifican las contradicciones sociales; se trata, más bien, de la utopía que nos arrastra hacia el futuro con el poderoso impulso de la esperanza que da a cada experiencia, a cada esfuerzo, a cada actividad, un dinamismo de cambio social”, agregó.