Nacional

Marchan en defensa de la diversidad familiar 

El contingente avanzó desde la Plaza Tlaxcoaque en el Centro Histórico para continuar por 20 de noviembre con dirección a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.
Anabel Clemente
11 septiembre 2016 12:53 Última actualización 11 septiembre 2016 16:3
Marcha por el estado laico. (Especial)

Marcha por el estado laico. (Especial)

A las once con 30 minutos de la mañana, organizaciones de la sociedad civil salieron de la Plaza Tlaxcoaque en el Centro Histórico para avanzar por 20 de noviembre con dirección a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, para exigir que la iglesia respete el Estado laico y que cese sus mensajes de odio en contra de la población LGBTTTI (Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti o Intersexual) y sus familias.

"Viva el estado laico", " el respeto al derecho ajeno es la paz", "esta marcha no es de fiesta, es de orgullo y de protesta", " fuera a las iglesias del Estado", "no hay libertad política, si no hay libertad sexual", son algunas de las frases que se gritan por niños, heterosexuales, bisexuales, homosexuales y cuanta perdona se sumó al contingente.

EN LA CATEDRAL

Al interior de la catedral, los fieles atendían el Evangelio. No se escuchan las demandas en el exterior, los gritos de los manifestantes no se percibieron.

Adentro de la Catedral se habla de cómo Dios enfrentó los ataques de los fariseos. Luego es el momento de la homilía. Norberto Rivera recuerda tres parábolas la oveja pérdida, la moneda pérdida y el hijo pródigo.

TOCAN LA PUERTA EQUIVOCADA: ARQUIDIÓSESIS

Al terminar la misa dominical en la Catedral, Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México, aseguró "tocan las puertas equivocadas", en relación a la manifestación.

El sacerdote recordó que la Arquidiócesis se deslindó de las marchas organizadas por el Frente Nacional por la Familia, por lo cual no es la Iglesia el punto para reclamar nada, aclaró.

Explicó que como sacerdotes respetan a la comunidad que se manifiesta pero aclara que los obispos que participaron en la marcha del 10 de septiembre lo hicieron como ciudadanos.