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Jaime Bonilla sedujo a AMLO, pero dividió a Morena en BC

El vertiginoso ascenso de Bonilla se debe a que su esposa, Rita Fimbres es amiga íntima de Andrés Manuel López Obrador. El profundo descontento de los militantes de Morena por la llegada de Bonilla Valdez es que AMLO da carta abierta a todos los caprichos del poderoso empresario. 
Rivelino Rueda 
27 diciembre 2016 22:4 Última actualización 28 diciembre 2016 5:0
Si fuera corrupto, ya me hubieran acabado políticamente: AMLO

 Ándres Manuel López Obrador, aspirante a la candidatura presidencial. (Archivo) 

CIUDAD DE MÉXICO.- En escasos dos años, Jaime Bonilla Valdez, dirigente de Morena en Baja California, se ha convertido en uno de los principales hombres de Andrés Manuel López Obrador de cara a los comicios presidenciales de 2018, aunque detrás de esta amistad hay un polémico historial.

En medio del profundo descontento de militantes por la llegada de Bonilla Valdez –incluidas renuncias de dirigentes, desbandadas y acciones de inconformidad, como el hackeo de la página web de Morena Baja California–, López Obrador ha optado por el silencio y por dar carta abierta a todos los caprichos del poderoso empresario de radiodifusión y telecomunicaciones en el Noroeste del país.

De acuerdo con militantes y exdirigentes de Morena en BC, el vertiginoso ascenso de Bonilla se debe a que su esposa, Rita Fimbres de Bonilla, es amiga de la universidad de la cónyuge de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müeller, además de que el dirigente nacional de Morena vio en el empresario una “mina de oro” para posicionarse mediáticamente en aquella región.

Amante del beisbol –deporte donde dirigió, entre 1982 y 1985, al equipo de la Liga Mexicana del Pacífico, Potros de Tijuana–, Jaime Bonilla es propietario de un palco en la zona VIP en el Petco Park, estadio de los Padres de San Diego, de las Grandes Ligas de beisbol. Fue él quien invitó a López Obrador al Juego de las Estrellas en ese parque en 13 de julio de este año.

En aquella ocasión, López Obrador se tomó una foto con el pelotero dominicano de los Medias Rojas de Bostón, David Ortiz, y publicó la imagen en su cuenta de Facebook con un texto que decía: “Ni modo. Tengo esa debilidad. Ayer vi batear a Cano, a Cabrera y a la leyenda David Ortiz, Big Papi, quien amablemente se tomó con nosotros la foto que les comparto”.

Pero el “control total” de Morena en Baja California, como acusan militantes y exdirigentes de ese partido en la entidad, así como su estrecha cercanía con López Obrador, no le han impedido a Bonilla mantener una profunda amistad con el exgobernador del estado, Xicoténcatl Leyva (1983-1989), o con el hoy embajador de México en Argentina, Fernando Castro Trenti.

Bonilla incursionó en la política mexicana, que no en la de EU, apenas en 2012, cuando el propio López Obrador lo “palomeó” en las listas plurinominales del PT para una diputación federal, cargo en el que permaneció hasta 2014, luego de pedir licencia para buscar la dirigencia estatal de Morena.

Y es que al tener la doble nacionalidad (mexicana y estadounidense), entre 2000 y 2011 fungió como director de Departamento Agua del Distrito de Otay, en California, y él mismo reconoció que pertenecía al Partido Republicano, aunque en 2012 renunció a su nacionalidad estadounidense para recuperar sus derechos como mexicano y poder ser diputado en los comicios de ese año.

El empresario tiene su página personal en Internet a pesar de que el Consejo Estatal de Morena en Baja California cuenta con un sitio web, donde los morenistas mantienen una protesta al poner la leyenda: “Sitio Clausurado”.

Por lo pronto, el futuro político de Jaime Bonilla está bien definido: en 2018 buscará un escaño en el Senado por la vía plurinominal y, desde ahí buscará, en 2019, la gubernatura de Baja California por Morena.