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En 5 años, 6 senadores cambian hasta 3 veces de partido

Con tendencia, en su mayoría, a la política de izquierda, los senadores han 'brincado' de una bancada a otra, entre las que destacan el PT y MC, sin problema alguno. 
Rivelino Rueda 
15 marzo 2017 23:24 Última actualización 16 marzo 2017 5:0
Comisiones del Senado de la República aprobaron la reforma constitucional en materia de disciplina fiscal. (Cuartoscuro)

Senado de la República 

CIUDAD DE MÉXICO.- Al menos seis senadores llegaron al Senado en 2012 con las siglas del PRD, PT o Movimiento Ciudadano y, a la fecha, ya “saltaron” tres veces de un partido a otro.

Los casos más representativos son los de la senadora Layda Sansores y el del senador Marco Antonio Blásquez Salinas. Ambos obtuvieron su escaño hace casi cinco años representando a MC.

Sin embargo, en los “enjuagues” de inicio de Legislatura, Blásquez Salinas –quien llegó por la vía de primera minoría por el estado de Baja California– tuvo que “brincar” de ese partido político al PT para que pudiera alcanzar el número necesario de legisladores (cinco), para conformarse como bancada y obtener las multimillonarias prerrogativas que se le destinan a los grupos parlamentarios.

Hoy, el senador bajacaliforniano es una pieza fundamental de Morena en aquella entidad, sobre todo en Tijuana.

En el caso de Layda Sansores, anunció en abril de 2014 que ya no pertenecía a MC e informó de su incorporación a la fracción del PT, pero al siguiente año compitió con las siglas de Morena como candidata al gobierno de Campeche.

Sin pedir licencia, la polémica legisladora perdió los comicios, regresó a su escaño en la Cámara alta y se instaló en la bancada petista como una de las principales defensoras del partido de Andrés Manuel López Obrador.

En la misma situación está el senador del PT, Manuel Merino Campos, suplente del hoy dirigente de Morena en Tabasco, Adán Augusto López Hernández.

El tabasqueño llegó a su escaño bajo las siglas del PRD en 2014, luego de que López Hernández solicitara licencia, pero luego dio el brinco al grupo parlamentario del Partido del Trabajo, aunque ahora es abierto simpatizante del partido de López Obrador.

En tanto, Benjamín Robles Montoya, quien llegó a la Cámara alta en 2012 bajo las siglas del PRD, el año pasado renunció a ese instituto político porque no fue designado candidato al gobierno de Oaxaca. El senador determinó pasarse al PT y desde ese partido compitió en los comicios de la entidad, en junio de 2016. Pero al perder la elección, el legislador regresó al Senado como petista, aunque se integró de nuevo a la bancada perredista.

Un caso significativo es el de Sofío Ramírez. Llegó con el PRD al Senado por Guerrero. Renunció a su militancia en 2015, aseguró que se iba como independiente, pero al final se sumó a la bancada del Revolucionario Institucional, aunque sigue formando parte del primer círculo del exgobernador de la entidad, Ángel Aguirre, quien no ha renunciado al PRD.

También el senador David Monreal Ávila está en esa situación, luego de que llegó a la Cámara alta bajo las siglas del PT, pero compitió como candidato de Morena al gobierno de Zacatecas, incluso contra un candidato que postuló el Partido del Trabajo.

Sin embargo, al perder la gubernatura ante el priista Alejandro Tello Cristerna, Monreal Ávila regresó a su escaño en el Senado y se incorporó de nuevo al grupo parlamentario del PT.