Nacional

Empresarios de Acapulco denuncian que 8 de cada 10 comercios son extorsionados

Según los empresarios, las cuotas varían según sea el caso, pero básicamente oscilan entre los 200 a 500 pesos semanales para los comerciantes informales, o de los dos mil a cinco mil para los negocios establecidos.
Enrique Villagómez/Corresponsal
08 marzo 2016 10:41 Última actualización 08 marzo 2016 10:42
Acapulco comercios

Los comercios pequeños han cerrado ante las extorsiones. (Especial)

ACAPULCO.- Empresarios de diversos giros comerciales coincidieron en la necesidad de replantear la estrategia de seguridad que se aplica en Acapulco, porque las extorsiones y el cobro de piso afectan a 8 de cada 10 comerciantes en este destino de playa.

En entrevistas por separado, los dirigentes de organizaciones como Canaco-Servitur, la Federación Estatal de Cámaras de Comercio en Guerrero y de la Asociación de Hoteles y Moteles de la zona tradicional de Acapulco, calificaron como una “utopía” el combate que las autoridades hacen sobre esos dos flagelos.

“De esto nadie se salva. Lo mismo tiene que pagar el que vende paletas, nieves o elotes, como las misceláneas, tortillerías o el negocio que tú me digas. Las cuotas varían según sea el caso, pero básicamente oscilan entre los 200 a 500 pesos semanales para los comerciantes informales, o de los dos mil a cinco mil para los negocios establecidos”, detalló Javier Saldívar Rodríguez, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de la zona tradicional de Acapulco.

De acuerdo con datos aportados por el presidente de la Federación Estatal de Cámaras de Comercio de Guerrero, Alejandro Martínez Sidney, en Acapulco hay unos 45 mil negocios registrados, además de otros 40 mil que operan de manera informal, lo cual resulta un “atractivo aperitivo” para las bandas de la delincuencia organizada.

“Imagínate lo que representa para cualquiera de los grupos criminales tomar el control de las extorsiones y cobro de piso entre el comercio establecido o informal que hay en Acapulco. Y aquí no estamos hablando del cobro que se hace a los maestros y a trabajadores de empresas minoristas de reparto que también son víctimas de los delincuentes”, puntualizó Martínez Sidney.

Por su parte, el dirigente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos en Acapulco, Raúl Iracheta Montoya, reveló que entre enero y febrero, al menos unos 350 pequeños negocios conformados en su gran mayoría por tortillerías, misceláneas, taquerías, refaccionarias y loncherías, cerraron al ser víctimas de extorsiones y cobros de piso por parte de los grupos delincuenciales.

“El 90 por ciento de esos negocios apenas se habían abierto durante el segundo semestre del año pasado, lo que resulta muy preocupante para nosotros sobre todo porque no eran establecimientos que se aperturaron en la zona suburbana o rural de Acapulco”, lamentó el dirigente camaral.

Los entrevistados coincidieron en apoyar las críticas del fiscal, Xavier Olea Peláez, y que el operativo de vigilancia de fuerzas federales en la zona turística, se extienda más allá de la costera Miguel Alemán, y abarque otros sectores del municipio donde la incidencia delictiva no cesa.

“Los empresarios fuimos quienes le pedimos al fiscal que solicitara la ampliación del operativo de seguridad hacia otras zonas de Acapulco, donde la delincuencia no nos da tregua alguna con las extorsiones y el cobro de piso. Bueno, hasta las chicas de la vida galante tienen que entrarle con 500 pesos cada semana para que no sean víctimas de algún accidente de terribles consecuencias”, afirmó Saldívar Rodríguez.