GENERAL CEPEDA, Coahuila.- Las protestas contra el basurero tóxico que está por instalarse en este municipio subieron de tono y llegaron hasta el despacho del alcalde Rodolfo Zamora Rodríguez, a quien ejidatarios que rechazan el proyecto sacaron a punta de reclamos.
Luego de desplegar una gran manta en la que se aprecia el rechazo al Centro de Confinamiento y Manejo de Residuos Industriales y clausurar una por una las oficinas que conforman el ayuntamiento de General Cepeda, los ejidatarios exigían en el patio del inmueble la presencia del alcalde para hacerle ver que su desacuerdo a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales federal porque el basurero es altamente tóxico.
El personal de la presidencia municipal fue desalojado por los ejidatarios que impusieron en las puertas de las oficinas sellos hechizos a manera de clausura; el único lugar que permaneció sin sello fue el despacho del alcalde, quien aseguró estaba preparado para permanecer encerrado.
Un grupo de niños solicitó hablar con el alcalde a quien le reclamaron al alcalde su negativa de salir a hablar con el pueblo y le cuestionaron el temor de enfrentar a los ciudadanos molestos, y lo acusaron de ser culpable de sus faltas a la escuela por sumarse a las marchas en defensa de su vida, en tanto los ejidatarios se colaban al despacho donde luego protagonizaron una serie de reclamos al edil que lograron levantarlo de la silla y sacarlo al patio de la Presidencia Municipal.
Los reclamos siguieron hasta subir de tono. El ejidatario José Luis García Valero amenazó al edil de dar marcha atrás a esos permisos que dio a espaldas del pueblo o se va a ir a su casa.
Lo que parecía iba a terminar a golpes bajó de temperatura y Rodolfo Zamora finalmente entabló diálogo con los quejosos por un largo tiempo, sin que se lograra un acuerdo. Por lo anterior, la presidencia municipal de General Cepeda fue tomada y hasta el momento a pesar de que la puerta principal está abierta, el alcalde permanece al interior de su oficina.



