Nacional

Deserción militar cae 93.7% en 7 años por mejora salarial 

Javier Oliva especialista en seguridad nacional de la UNAM asegura que la baja deserción militar está relacionada con la mejora salarial y prestaciones que actualmente ofrece la Sedena.
Jafet Tirado 
24 marzo 2015 0:21 Última actualización 24 marzo 2015 5:0
 [El acto se realizó en el Campo Militar número 1, bajo el mando del subsecretario de la Sedena, Virgilio Daniel Méndez Bazán / Cuartoscuro]  

Las tropas ya pueden acceder a créditos preferenciales. (Cuartoscuro) 

CIUDAD DE MÉXICO.- En siete años, la cantidad de militares dados de baja por deserción disminuyó 93.7 por ciento. Mientras que en el primer año del gobierno calderonista (2007) la cantidad rondaba los 16 mil 641, para 2014 este número de elementos se colocó en solo mil 32.

Las causas de este fenómeno, explica Javier Oliva Posada, académico de la UNAM y especialista en seguridad nacional, están relacionadas con la mejora “en las prestaciones y los salarios para los militares, así como en el fortalecimiento de la parte doctrinaria. Es decir, el sentido de identidad y de integración a las Fuerzas Armadas durante los últimos años”.

Las estadísticas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) muestran que la mayoría de los elementos que fueron dados de baja por este motivo tenían los rangos más bajos, los de tropa. Los soldados fueron los que mostraron cifras más altas de deserción, seguidos por los cabos y sargentos segundos. Incluso desde 1985 (primer año del que la dependencia guarda registro) a la fecha, éstos tres puestos han concentrado más de 90 por ciento de las salidas.


En 2007 la cantidad de desertores ascendía a 16 mil 641 y para 2008 bajó 82.6 por ciento, al colocarse en 9 mil 112. Los años siguientes la tendencia fue notoriamente a la baja; en 2009 desertaron 6 mil 879, en 2010, 4 mil 398, en 2011, 3 mil 451, en 2012, 2 mil 505, en 2013, 2 mil 22 y en el último año, mil 32.

A pesar de que los militares tuvieron un papel muy importante en el sexenio de Felipe Calderón por sus labores en la guerra contra el crimen organizado, la situación no incrementó el número de deserciones, sucedió al contrario. El motivo, señaló Oliva Posada, fue justo porque en ese sexenio “comenzaron a mejorarse sus condiciones salariales; becas para los hijos de militares, así como cierto tipo de servicios institucionales, en el caso de fallecimiento los soldados y atención a sus familias”.

Y de acuerdo con el Informe de Rendición de Cuentas de la Sedena 2006-2012, durante el gobierno calderonista se aumentó el monto de haberes en más de 25%; es decir, la cantidad de remuneraciones al personal del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México, autorizadas por la Secretaría de Hacienda.

En las gráficas de la Sedena se muestra que tanto para generales y jefes, como para oficiales y tropa, el incremento de remuneraciones en 2007 fue de 3.79 por ciento, en 2008 3.2 por ciento, para 2009, 5 por ciento, en 2010 4.9 por ciento, en 2011, 4.75 por ciento, y finalmente en 2012, 4.25 por ciento.


En comparación, en el primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto, la Sedena no reportó claramente si hubo aumentos en las prestaciones de los militares. Sin embargo, en el segundo año sí especificó que la SHCP agregó mil 32 millones de pesos “para el incremento de las percepciones del personal militar en un 4.45 por ciento en los haberes”.

A su vez, el 19 de febrero pasado el Ejecutivo federal anunció subsidios y créditos preferenciales para los militares que rentan fuera de las unidades habitacionales castrenses, para que adquieran una vivienda. Con esto, aseguró, se beneficiaría a 26 mil familias.

Los datos de la Sedena actualizados a 2014 también incluye otras causas por las que los militares han sido dados de baja en las últimas décadas. Además de la deserción, “pasar a la responsiva correspondiente” y “el retiro”, son las tres causas por las que los militares salen de la milicia.

La segunda opción se refiera a los cabos y soldados de las armas y servicios que, después de cumplido su “contrato de enganche”, realizan una baja y después una alta en la reserva correspondiente.
El retiro procede cuando los militares, por causar baja del servicio activo, obtienen una pensión o compensación.

Actualmente los integrantes de las fuerzas armadas tienen sueldos muy variados que van desde los 10 mil pesos mensuales netos, hasta los 120 mil pesos.

Los soldados, cabos, sargentos y subtenientes y tenientes se encuentran entre los 10 mil y 16 mil pesos. Los capitanes, mayores, teniente coronel y coronel de entre 27 hasta 65 mil pesos. Y los generales de brigada, brigadier y de división, de 84 a 122 mil pesos.

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