Nacional

Beltrones pone su renuncia en la mesa del PRI

Será el Consejo Político, en fecha aún por definir, el que decida si la acepta. El todavía líder del tricolor pide “corregir errores y castigar impunidad”. Gobernadores y miembros del CEN expresaron su deseo de que siga al frente
Nayeli Cortés
20 junio 2016 23:35 Última actualización 21 junio 2016 7:7
Manlio Fabio Beltrones (PRI)

Manlio Fabio Beltrones presentó su renuncia como dirigente nacional del PRI (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO.- La renuncia de Manlio Fabio Beltrones a la presidencia nacional del PRI quedó en pausa luego de que sectores, organizaciones, coordinadores parlamentarios y gobernadores electos y en funciones le externaran su respaldo y le pidieran reconsiderar su decisión.

Por ello, será el Consejo Político Nacional (CPN) de ese partido –en fecha por definir–, el que finalmente decida si acepta la renuncia del todavía dirigente partidista, o bien, vota a favor de la propuesta planteada por cuadros priistas que pidieron su permanencia.

La decisión de Beltrones de dejar el cargo a menos de un año de haberlo asumido fue producto de los resultados obtenidos por el PRI en la elección del pasado 5 de junio, cuando ese partido fue derrotado en Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Veracruz, Quintana Roo y Tamaulipas.

“El PRI tiene presidente, todavía es Manlio Fabio Beltrones”, aclaró Joaquín Hendricks, secretario técnico del CPN.

La sesión de la Comisión Política Permanente del PRI fue el marco en el que Beltrones Rivera anunció que era el momento de “hacer una pausa” y dejar que otras personas encabezaran los esfuerzos de “transformar al PRI” para estar en posibilidades de atender la demanda ciudadana de “castigar la impunidad, corregir errores y sancionar conductas irresponsables”.

“Requerimos hacer efectivo el papel político del partido como vigilante de la gestión de los gobiernos priistas, con facultades estatutarias para actuar con determinación y a tiempo para reconocer y premiar aciertos, corregir errores y sancionar conductas irresponsables”, indicó.

En su discurso, Beltrones externó su “respeto y afecto” por el presidente, Enrique Peña Nieto, aunque aseguró que es necesario que haya correspondencia y retroalimentación entre las agendas del gobierno y el partido.

También consideró urgente “que reforcemos la rendición de cuentas de los servidores públicos, legisladores y gobernantes que emanan de las filas del PRI, que oigamos y atendamos las demandas de castigo a la corrupción y la impunidad”.

El dirigente tricolor reiteró que su partido fue el más votado en las pasadas elecciones del 5 de junio, pese a haber perdido en seis de los estados donde gobernaba y aclaró que su decisión de renunciar no era una medida “irreflexiva” sino responsable para abrir un debate interno y permitir hacer los cambios que deberá aprobar la Asamblea Nacional del próximo año.

Como respuesta a su decisión, Beltrones Rivera recibió una lluvia de exhortos a reconsiderar su renuncia, que fue rechazada por los sectores campesino, obrero y popular, por el Movimiento Territorial, por la Organización Nacional de Mujeres Priistas, por el sector juvenil, por el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa y por ocho gobernadores, entre ellos, César Duarte, de Chihuahua (en funciones) y Omar Fayad, de Hidalgo (electo).

“Yo le agradezco que solidariamente me haya apoyado… Esto no es un asunto de coyuntura sino de futuro y hemos decidido que sea el Consejo Político el que decida (si se queda o se va)”, dijo Fayad Meneses en entrevista posterior a la sesión de la Comisión Política Permanente.

En caso de que el CPN apruebe la renuncia de Beltrones, por estatutos, sería la secretaria general de ese partido, Carolina Monroy, la que asumiría el cargo interinamente. Ella tendría que convocar al CPN –en un lapso no mayor a 60 días–, para que este aprobara el método para elegir a quien sería el nuevo presidente.