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Tribunal español frena
el plan separatista
de Cataluña

La decisión definitiva sobre el recurso podría llevar meses y los partidos soberanistas, que tienen mayoría en el Parlamento catalán, dijeron que no acatarán las decisiones de un tribunal al que no reconocen.
Agencias
11 noviembre 2015 14:29 Última actualización 12 noviembre 2015 5:0
Mariano Rajoy solicitó al Tribunal suspender la resolución independentista. (Reuters)

El Tribunal Constitucional de España podría tomarse algunos meses para responder a la impugnación presentada por el gobierno de Mariano Rajoy. (Reuters)

MADRID.- El pleno del Tribunal Constitucional (TC) de España aprobó, por unanimidad, la solicitud del gobierno de Mariano Rajoy para suspender la resolución independentista aprobada el lunes por el Parlamento de Cataluña, y amenazó a 21 altos cargos de la Generalitat con suspender sus funciones e iniciar una acusación penal en su contra, si desobedecen la decisión judicial.

A partir de ahora, el máximo tribunal dispone de cinco meses para decidir sobre el fondo de la declaración separatista, y su constitucionalidad, o prorrogar la suspensión por un tiempo indefinido.

Mientras tanto, los miembros de la Mesa del Parlamento catalán no podrán admitir a trámite ninguna propuesta que desarrolle la resolución suspendida, ni el gobierno dictar medidas que la pongan en marcha. Si lo hacen, se pondría aplicar la reforma de la ley del Alto Tribunal, que lo habilita para suspender en sus funciones a quien desacate su resolución. Además, en paralelo podría iniciar una investigación penal por el delito de desobediencia.

Entre los funcionarios a los que amenazó el TC están la presidenta del Parlamento, Carmen Forcadell, y al presidente en funciones, Artur Mas; además de otros 19 entre miembros de la Mesa del Parlamento y del gobierno de la Generalitat.

NO ACATARÁN

Pese a la advertencia, la vicepresidenta del gobierno catalán, Neus Munté, dejó en claro en una primera reacción que no acatarán la suspensión del TC y reiteró que sólo se someterán al mandato del Parlamento catalán como apunta el texto anulado.

Munté quiso poner un punto de prudencia en su declaración, y rehuyó en todo momento las palabras desacato o desobediencia, pero confirmó que seguirán adelante en la aplicación del pacto entre Juntos por el Sí y la CUP, que consagra el inicio del proceso para separase de España y que especifica que no se someterá a las decisiones del Constitucional.

Al presentar la impugnación, el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, advirtió que no permitirá que la resolución del Parlamento catalán “liquide la democracia” y las normas de convivencia de España basadas en la Constitución.

“Si se sigue vulnerando la ley y la Constitución, el gobierno actuará con firmeza y proporcionalidad. Que no quepa duda de que lo haré”, expuso el mandatario.

“Me gustaría no tener que plantear más recursos ni tomar más decisiones, y que esta (la impugnación) fuera la última. Pero yo no voy a aceptar que unos pocos señores liquiden las normas de convivencia que nos hemos dado entre todos, nadie se separará”, añadió.

Tras el golpe en Madrid, Mas intentaba negociar con la Candidatura de Unidad Popular (CUP), los votos que necesita para ser reelecto este jueves en la segunda votación en el Parlamento catalán, aunque su líder, Antonio Bolaños, descartó que los diputados de su grupo cambien de opinión.