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Sindicatos ponen en jaque a Francia antes de la Eurocopa

Las movilizaciones contra la reforma laboral ocurren mientras Francia se prepara para ser sede de la Eurocopa 2016, que comenzará el 10 de junio y se prevé atraiga a 2.5 millones de personas a estadios en todo el país.
Agencias
30 mayo 2016 20:26 Última actualización 31 mayo 2016 5:0
Francia

Los sindicalistas buscan que el gobierno derogue la reforma laboral. (AP)

PARÍS.- Los sindicatos en Francia planean una serie de paros en los próximos días que afectarán trenes, el metro de París, puertos y posiblemente aeropuertos, en protesta contra la reforma laboral que facilitaría a los patrones despedir a empleados y alargar las horas de trabajo.

Los gremios esperan que el calendario de paros, que iniciará con el servicio de tren, aumente la presión al gobierno para retirar la reforma.

Las movilizaciones ocurren mientras Francia se prepara para ser sede de la Eurocopa 2016, que comenzará el 10 de junio y se prevé atraiga a 2.5 millones de personas a estadios en todo el país.

En días recientes hubo algunas señales de que sindicatos y gobierno podrían estar listos para llegar a un acuerdo, después de que el primer ministro Manuel Valls habló con Philippe Martinez, líder del sindicato Confederación General de Trabajadores (CGT), grupo que encabeza las protestas.

El alcance del caos relacionado con las huelgas dependerá de cuántos trabajadores participen.

Los sindicatos han realizado varios paros este año, pero casi siempre participa solo una minoría. Además una ley de 2007 requiere un nivel mínimo de servicio en todo el transporte durante estas manifestaciones.

El sindicato de trenes SNCF -cuyo servicio será crucial para los aficionados de la Eurocopa 2016- iniciarán el paro hoy en la noche.
El paro de los trabajadores detrenes en París, RATP, comienza el jueves y los controladores aéreos planean hacerlo el viernes.

El desabasto de combustible por la huelga en el sector, es otra preocupación. Trabajadores han bloqueado o disminuido la producción en prácticamente las ocho refinerías del país, y han interrumpido las importaciones en los puertos de Marsella en el Mediterráneo.