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Ryan ya no apoyará a Trump; busca que Hillary 
no tenga mayoría en el Congreso

El líder republicano en el Congreso dijo que no defenderá a Donald Trump ni aparecerá junto a él durante el resto de la campaña; aseguró  que "gastará toda su energía en asegurarse de que Hillary Clinton no obtenga un cheque en blanco".
AP
10 octubre 2016 13:25 Última actualización 10 octubre 2016 13:26
paul ryan

(Bloomberg)

WASHINGTON.- El funcionario republicano más poderoso del país dijo a su partido que su mayor interés ahora es impedir que Hillary Clinton como presidenta no tenga un cheque en blanco con un Congreso de mayoría demócrata, con lo cual insinuó su opinión de que Donald Trump no puede ganar la elección.

La oficina del presidente de la cámara dijo inmediatamente que Paul Ryan no estaba concediendo el resultado de la elección presidencial. Pero los legisladores partidarios de Trump sí tuvieron esa impresión, dijeron que Trump puede ganar y no se le debe abandonar.

En conferencia telefónica con el bloque republicano, Ryan dijo que no defenderá a Trump ni aparecerá junto a él durante el resto de la campaña. Según varios participantes de la conferencia, Ryan les dijo que "cada uno de ustedes debe hacer lo que más le convenga en su distrito".

Este giro notable se produjo mientras Trump se esforzaba por salvar su campaña luego de la difusión de un video de 2005 en el cual se jacta que su fama le permite "hacer lo que quiera" a las mujeres. Varios republicanos influyentes le han retirado el apoyo o le han pedido que se retire de la contienda.

El mensaje de Ryan parece indicar que no cree en la capacidad de Trump para dar un giro a la campaña faltando cuatro semanas para las elecciones. Sin retirarle su apoyo, Ryan dijo que basaba su decisión en lo que le parecía más conveniente para el partido, dijeron las fuentes.

Los legisladores hablaron bajo la condición de anonimato por no estar autorizados a que se los identifique.

Ryan dijo que "gastará toda su energía en asegurarse de que Hillary Clinton no obtenga un cheque en blanco con un Congreso controlado por los demócratas", dijo uno de los informantes. Ryan añadió que estaba "dispuesto a soportar la presión política para ayudar a proteger nuestra mayoría".

Muchos dirigentes republicanos consideran que el video de 2005 no solo pone en peligro la candidatura de Trump sino también la de los republicanos que intentan conservar la mayoría en el Senado. Y amplia mayoría en la cámara baja también estaría en peligro.

Al ser cuestionado sobre sus declaraciones obscenas, Trump acusó al expresidente Bill Clinton, esposo de la actual candidata demócrata, de haber sido "abusivo con las mujeres" y a Hillary Clinton de atacar a esas mujeres de manera "perversa". Dijo que la candidata demócrata tenía "odio tremendo en su corazón".

Clinton intentó en ocasiones elevar el nivel de la discusión, pasó por alto las acusaciones de Trump y dijo que buscaba soslayar sus propias dificultades políticas. "Cualquier cosa con tal de no hablar sobre su campaña y cómo está explotando".

Al comenzar el debate el domingo por la noche, Trump estaba bajo una gran presión del Partido Republicano y de su propio compañero de fórmula Mike Pence. Muchos republicanos le retiraron públicamente su apoyo tras la difusión de un video en el que se jacta de que gracias a su fama puede "hacer cualquier cosa" a las mujeres.

A los votantes espantados por las palabras de Trump, el empresario hizo poco por disipar sus temores. Negó que hubiera besado y toqueteado mujeres sin su consentimiento, y dijo que se trataba solo de "cháchara de vestuario".

Clinton tuiteó el lunes: "Si Trump defiende lo que dijo sobre las mujeres porque era 'cháchara de vestuario', evidentemente no lo lamenta".

Pero los seguidores acérrimos de Trump sin duda tomarán aliento de su enérgico ataque a Clinton. La llamó "demonio" y dijo que si él fuera presidente la enviaría "a la cárcel" debido a lo que sucedió con sus correos electrónicos cuando era secretaria de Estado, una amenaza que recibió numerosas críticas.

"Fue una pulla", dijo Kellyanne Conway, su directora de campaña, en el programa "Morning Joe" del canal MSNBC. Tampoco confirmó el plan anunciado por Trump durante el debate de designar un fiscal especial para investigar a Clinton si gana. Trump "canaliza la frustración de los votantes", dijo.