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Problemas económicos en Cuba, producto de la improvisación: Padura

La cultura del debate fue ahogada por la cultura de la unanimidad, afirma el escritor Leonardo Padura y agrega que "no se hablará de Estados Unidos en los mismos términos desde ahora".
Vivián Núñez/ corresponsal
13 enero 2015 22:54 Última actualización 14 enero 2015 5:0
Leonardo Padura es uno de los escritores cubanos más leídos. (Vivian Núñez)

Leonardo Padura es uno de los escritores cubanos más leídos. (Vivian Núñez)

LA HABANA.- “El principal problema de Cuba está en Cuba, no fuera de la isla, a pesar de la globalización y de todo lo que hoy existe de cercanía entre los países. Los problemas económicos son fundamentalmente resultado de malas políticas económicas cubanas, de romanticismo, de improvisación, de politización de todos los componentes de la sociedad, incluida la economía”, sentenció Leonardo Padura, el más leído de los escritores del país vecino, en entrevista con El Financiero.

Al abordar el tema del acercamiento entre La Habana y Washington anunciada en diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, el también periodista, guionista y premio nacional de literatura (2012), traducido a diez idiomas y famoso por sus novelas policiacas protagonizadas por Mario Conde, un detective irreverente y por momentos marginal, ajeno a la imagen impoluta que ofrecen los medios oficiales sobre los agentes del orden, insistió en que “los problemas sociales son también fruto de las incapacidades propias, como el deterioro del sistema educativo, la falta de opciones para conservar un comportamiento social y la limitación de la cultura del debate, que fue ahogada por la cultura de la unanimidad hasta para decidir lo más mínimo”. “Cuba ––continuó–– debe hacer más participativa su sociedad en todos los sectores, y ese es un problema propio que debe resolver y más ahora, cuando ha caído o está cayendo una presión política internacional tan fuerte y utilizada”.

Consideró que “incluso si no ocurren muchas de las cosas que deberían ocurrir en la sociedad y la economía, el solo hecho de que disminuyan las tensiones que han imperado sobre el Estrecho de Florida es ya algo trascendente”. Resulta evidente, dijo, que la normalización de relaciones con Estados Unidos generará beneficios económicos mediante el turismo y la realización de diversos negocios.

“Traerá, posiblemente, una mejoría en las comunicaciones, que es uno de los calvarios que atravesamos la mayoría de los cubanos que necesitamos por nuestro trabajo la comunicación a través de las nuevas tecnologías; si se mejora la infraestructura su estado dependerá sólo de decisiones políticas internas”, comentó.

Criticado por ortodoxos de derecha y de izquierda, el autor de 55 años ha vivido siempre en el barrio popular habanero de Mantilla, donde reaccionó con un elocuente ¡coño! al anuncio del restablecimiento de relaciones con EU, que no vacila en calificar de “momento histórico”.

Afirmó que “Cuba y Estados Unidos han tenido una relación traumática a lo largo de dos siglos, pero a la vez una relación de cercanía e influencia mutua muy importante, que en el caso cubano ha marcado muchos momentos históricos y hasta nos ha nutrido o amenazado en nuestra espiritualidad. Y ante una presencia tan gigantesca y permanente, la distensión es lo mejor”.

“No soy el escritor más talentoso de mi generación, pero de seguro soy el más trabajador”, se le escuchó decir a Padura durante la presentación en Chile de su último libro, Herejes, ante una multitud similar a la que se agolpó en La Habana en noviembre, cuando Casa de las Américas le dedicó una semana de homenaje y una de las asistentes le gritó espontáneamente “¡Padura, te deberían dar el Nobel!”.