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Papa pide perdón
por abusos y promete castigo a pederastas

En su visita por Filadelfia, el papa Francisco, dijo que los miembros del clero que hayan abusado de menores de edad deberán rendir cuentas por sus acciones.
Agencias 
28 septiembre 2015 0:8 Última actualización 28 septiembre 2015 5:0
El Sumo Pontífice, de regreso a El Vaticano. (Reuters)

El Sumo Pontífice, de regreso a El Vaticano. (Reuters)

FILADELFIA.- El papa Francisco concluyó ayer su visita a Estados Unidos pidiendo perdón por la negligencia en la iglesia a la hora de escuchar las denuncias de menores abusados por parte de miembros del clero, quienes dijo, tendrán que “rendir cuentas”.

El pontífice modificó su agenda oficial para reunirse en Filadelfia con un grupo de cinco víctimas de abuso y sus familiares, a quienes prometió evitar que en la iglesia vuelvan a repetirse casos de este tipo.

“Los crímenes, los pecados de los abusos sexuales a menores no pueden ser mantenidos en secreto durante más tiempo”, dijo al comienzo de un encuentro que mantuvo en Filadelfia con obispos, tras reunirse con las víctimas. Añadió que le abruma “la vergüenza por personas que tenían a su cuidado a esos pequeños a quienes les causaron graves daños”.

“Para aquellos que fueron abusados por un miembro del clero, lamento profundamente las veces en que ustedes o sus familias denunciaron abusos pero no fueron escuchados o creídos. Sepan que el santo padre les escucha y les cree”, dijo en su discurso más fuerte que ha dado sobre el tema.

Prometió además que tanto los sacerdotes como los obispos “tendrán que rendir cuentas de sus acciones” cuando abusen o no protejan a los menores.

Francisco visitó además el Instituto Correccional Corran-Fromhold, la prisión más grande en Filadelfia, donde lamentó la falta de oportunidades en el sistema judicial para la reinserción social.“Es penoso constatar sistemas penitenciarios que nos buscan curar las llagas, sanar las heridas, generar nuevas oportunidades”, dijo a un grupo de cien reclusos en el gimnasio de la prisión.

El obispo de Roma cerró su gira en la Unión Americana con una misa multitudinaria en el mayor bulevar de Filadelfia, el Benjamín Franklin Parway, donde encabezó el VIII Encuentro Mundial de las Familias. Allí advirtió que “bloquear la conversión” de las personas alejadas de la iglesia es una “perversión.