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Papa Francisco elogia la fe católica de los polacos

Durante su segundo día de visita pastoral a Polonia, el pontífice
llegó a Czestochowa, para visitar a la imagen del santuario de Jasna Gora, una virgen negra. También ofreció una misa multitudinaria. 
AP
28 julio 2016 6:30 Última actualización 28 julio 2016 6:38
Papa Francisco

El pontífice argentino contempló con asombro durante varios minutos la icónica imagen de la virgen negra con su hijo del monasterio de Jasna Gora. (Reuters)

CZESTOCHOWA.- El papa Francisco, visitando un santuario venerado por los polacos, alabó al fallecido Juan Pablo II como un hijo de Polonia "humilde pero poderoso".

Francisco además rindió homenaje a los polacos "comunes pero extraordinarios" que se mantuvieron fieles a su fe católica a pesar de las presiones del régimen comunista.

El pontífice argentino, que nunca antes había visitado Europa oriental antes de este peregrinaje de cinco días, contempló maravillado durante varios minutos el ícono llamado la Madonna Negra con su Hijo en el monasterio Jasna Gora. Los rostros de la escultura se han ennegrecido con el paso de los años desde que comenzó a ser exhibido en el siglo XIV.

Un velo plateado fue elevado lentamente develar la imagen ante Francisco, quien se mantuvo erguido en silencio rezando.

Luego, durante una misa al aire libre en Czestochowa ante una multitud que parecía superar las 100 mil personas, el pontífice alabó la intensa cultura católica de Polonia e imploró a los polacos mantenerse leales a su fe.

Al caminar hacia el altar, Francisco se tropezó y cayó pero rápidamente fue asistido por otros y siguió caminando. 

El líder católico no vio un escalón del palco colgante ubicado en la parte posterior del templo y cayó cuando tenía un incensario en la mano sin poder algo para evitarlo. De inmediato se acercó a socorrerlo el maestro de ceremonias pontificias, Guido Marini.

La misa se celebró en conmemoración del 1.050to aniversario del inicio de la fe católica en Polonia. El bautismo de un rey medieval en el año 966 encarriló a la nación hacia la cultura latina-occidental, distinguiéndose de sus vecinos que profesan la fe cristiana ortodoxa.

"Nuestras mentes se enfocan en los hijos y las hijas de este pueblo, como los mártires que hicieron brillar el poder del Evangelio, como esa gente común pero extraordinaria que rindieron testimonio del gran amor del Señor a pesar de su sufrimiento", dijo Francisco en italiano, dejando que un cura tradujera sus palabras al polaco.

Con información de Notimex