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No voy a renunciar, advierte Pérez Molina

A través de un mensaje a la nación, Otto Pérez Molina, mandatario de Guatemala, rechazó las acusaciones de corrupción que le imputan y descartó dimitir a su cargo.
Reuters
24 agosto 2015 1:7 Última actualización 24 agosto 2015 1:8
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, durante una conferencia de prensa sobre el escándalo de corrupción. (AP)

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, durante una conferencia de prensa sobre el escándalo de corrupción. (AP)

CIUDAD DE GUATEMALA.- El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, rechazó "categóricamente" acusaciones de corrupción por un presunto fraude aduanero y descartó la posibilidad de dimitir a pocos días de las elecciones, pese a la creciente presión en su contra y la renuncia de miembros de su gabinete.

La comisión investigadora internacional CICIG ha señalado al mandatario como el presunto líder de una mafia aduanera, en un caso por el que fue arrestada su ex vicepresidenta Roxana Baldetti, y solicitó a la Corte Suprema un antejuicio para poder proceder en su contra.

"No renunciaré y con toda entereza enfrentaré y me sujetaré a los procesos que la ley corresponda", dijo el mandatario en un mensaje televisado, previamente grabado.

"Declaro categóricamente que rechazo mi vinculación (...) y el haber recibido dinero alguno de esa defraudación aduanera. Mi conciencia está tranquila", agregó el presidente conservador.

Pero al mismo tiempo pidió una disculpa pública al país. "No puedo dejar de reconocer que esto ha acontecido en mi Gobierno".

El escándalo ha incrementado la presión sobre su Gobierno. El domingo renunciaron al gabinete los ministros de Agricultura y Salud. El sábado habían presentado su dimisión los ministros de Economía y Educación, los últimos miembros del equipo original de Pérez Molina.

La investigación de la llamada Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), respaldada por Naciones Unidas y el Gobierno estadounidense, apunta a Pérez Molina y a Baldetti, quien renunció en mayo, como líderes del fraude.

Si la Corte Suprema da luz verde al antejuicio contra Pérez Molina, la inmunidad del mandatario quedará en manos del atomizado Congreso guatemalteco, en el que ningún grupo político tiene mayoría.

La CICIG comenzó a operar en el 2007 tras un acuerdo entre Guatemala y Naciones Unidas para buscar y desarticular "aparatos clandestinos de seguridad" en el país de 16 millones de habitantes, que emergió en 1996 de una prolongada guerra civil.

Guatemala irá el 6 de septiembre a votar para elegir a un nuevo presidente, que asumiría el cargo en enero del 2016. Los escándalos de corrupción han hundido al partido gobernante en las encuestas y su candidato, Mario García, se encuentra entre los últimos en las preferencias.

El empresario conservador Manuel Baldizón sigue encabezando los sondeos, seguido de cerca por el actor y humorista Jimmy Morales, cuya candidatura independiente ha aglutinado a muchos guatemaltecos frustrados con los políticos tradicionales.

Si ninguno de los candidatos logra más de 50 por ciento en la primera votación, la ley guatemalteca establece una segunda vuelta entre los dos aspirantes mejor posicionados en octubre.