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Lula seguirá sin saber si será Ministro de la Presidencia

Dilma pretende aprovechar su asistencia a Nueva York para la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, para denunciar en la sede de la Organización de las Naciones Unidas que sufre un intento de "golpe".
Agencias
20 abril 2016 21:6 Última actualización 21 abril 2016 5:0
Luiz Inácio Lula da Silva está acusado de corrupción. (Reuters)

Luiz Inácio Lula da Silva está acusado de corrupción. (Reuters)

BRASILIA.- La Corte Suprema de Brasil decidió postergar la discusión sobre el nombramiento del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva como Ministro del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
quien este jueves viajará a Nueva York para denunciar ante la ONU lo que considera un intento de golpe de Estado en el proceso para su destitución.

Teori Zavascki, uno de los once magistrados del tribunal, propuso dejar la discusión para otra fecha por definir, debido a que tiene en sus manos denuncias contra el exmandatario sobre las que la Corte aún no se ha pronunciado, lo que fue respaldado por los otros jueces.

Lula fue nombrado Ministro de la Presidencia el pasado 16 de marzo y llegó a asumir el cargo un día después, pero un terremoto político y una catarata de medidas cautelares dejaron sin efecto su nombramiento y su posterior investidura.

El mismo día que fue designado, el juez Sergio Moro, a cargo de las corruptelas en la paraestatal Petrobras y que investiga a Lula por ocultación de patromonio, difundió un polémico audio de una conversación autorizada por la justicia, en la que Rousseff sugería que su nombramiento buscaba blindarlo ante la justicia con un fuero privilegiado.

La suspensión sobre el nombramiento fue acordada en momentos en que Dilma pretende aprovechar su asistencia a Nueva York para la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, para denunciar en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que sufre un intento de “golpe” , mientras en el Senado parece formarse una mayoría proclive a llevarla a un juicio político con miras a su destitución.

La mandataria tiene planes de regresar a Brasilia el viernes por la noche, tras asistir al acto en la ONU y, paradójicamente, durante los dos días que permanecerá en Nueva York su cargo será ocupado en forma interina por el vicepresidente Michel Temer, con quien ha roto toda relación.

Temer, primero en la línea de sucesión en caso de una destitución de Rousseff, ha sido acusado por la mandataria de ser “uno de los jefes de la conspiración” y permanece recluido en su casa de Sao Paulo, que es objeto de una incesante romería de políticos que han llevado a especular sobre la formación del que será su gobierno, una vez destituída su jefa Dilma.