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Las penas de Brasil
serían una bendición para México

Fitch Ratings entregó a Brasil su segunda calificación basura, lo que hizo caer al real brasileño en su máximo nivel en los mercados emergentes y desató una liquidación de sus bonos. El mejor posicionado para beneficiarse es su rival, México.
Bloomberg
18 diciembre 2015 18:48 Última actualización 19 diciembre 2015 5:0
México

(Bloomberg)

Las desgracias de Brasil parecen ser una bendición para México.

Este miércoles, Fitch Ratings entregó a Brasil su segunda calificación basura, lo cual podría obligar a los inversionistas institucionales, cuyos reglamentos les impiden tener dichos títulos, a desecharlos. La decisión hizo caer al real brasileño en su máximo nivel en los mercados emergentes y desató una liquidación de sus bonos.

En tanto los inversores ajustan sus carteras, el país que se considera mejor posicionado para beneficiarse es el rival de Brasil, México. La segunda economía más grande de América Latina depende menos de las materias primas que la mayoría en la región y mantiene los vínculos más estrechos con los Estados Unidos.

“Todos se benefician, pero más los créditos de calidad superior”, dijo en un correo electrónico Gerardo Rodríguez, administrador de cartera en BlackRock y exviceministro de finanzas de México. “México tiene solidez macroeconómica” y probablemente será uno de los principales beneficiarios, dijo.

Chile, Filipinas y Malasia también pueden llegar a ver ingresos de capitales vinculados con la rebaja, dijo. El nivel basura de Brasil tal vez lleve a los inversores a vender mil 600 millones de dólares de los bonos del país, dijo en una nota por correo electrónico el economista Bruno Rovai de Barclays este miércoles.

La medida de Fitch tiene lugar tres meses después de que Standard Poor’s rebajó al país hasta el nivel equivalente. Los bonos denominados en dólares de México tienen una calificación BBB+ tanto de Fitch como de S&P, tres niveles por sobre la nueva calificación BB+ de Brasil. Desde el anuncio de S&P el 9 de septiembre, la moneda de Brasil se debilitó 2.8 por ciento, el doble de la declinación del peso.

Brasil enfrenta la recesión más prolongada desde los años 1930, con una inflación que supera el doble de la meta del banco central. Peor aún, los políticos del país se encuentran atrapados en un impase político en tanto los legisladores debaten si someten o no a la presidenta Dilma Rousseff al juicio político y un escándalo por corrupción involucra a senadores y legisladores además de prominentes ejecutivos y banqueros.

México, por su parte, es el único país de América Latina con una inflación por debajo de la meta. Si bien es modesto, el crecimiento se acelerará desde 2.5 en 2015 hasta 2.8 el año próximo. Las iniciativas del presidente Enrique Peña Nieto para fomentar la competencia y abrir el sector petrolero del país parecen estar dando resultado, con precios al consumidor que suben en su menor nivel en décadas y una demanda de 100 por ciento en la última subasta de derechos petrolíferos.

Los inversores han favorecido a México este año. En tanto el real brasileño se desplomó este año 32 por ciento, el segundo nivel más alto entre 31 grandes monedas monitoreadas por Bloomberg, el peso tuvo un desempeño relativamente mejor, cayendo 13 por ciento.

Ahora, asegurar los bonos de Brasil contra una cesación de pagos por cinco años cuesta 3 puntos porcentuales más en el mercado de permutas. Esto representa unas cinco veces la prima promedio durante los últimos cinco años y un cambio de dirección desde apenas 2011, cuando era más barato asegurar las obligaciones negociables de Brasil.

“Es el destino natural de los flujos obligados a abandonar Brasil”, dijo Rafael Elías, responsable de estrategia para mercados emergentes en Cantor Fitzgerald. “México es el crédito soberano que parece ser más fuerte ahora en América Latina”.