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Hillary, ¿su peor enemigo?

Una respuesta ambigua por un problema de salud y comentarios en contra de los seguidores de su rival, Donald Trump, han ayudado a recortar la ventaja que tenía Hillary Clinton de cara a la elección presidencial. ¿Será que el enemigo está "en casa"?
Bloomberg
13 septiembre 2016 21:5 Última actualización 13 septiembre 2016 22:46
El pasado domingo, Hillary Clinton dejó un evento para conmemorar el 11 de septiembre por un problema de salud. (Bloomberg)

El pasado domingo, Hillary Clinton dejó un evento para conmemorar el 11 de septiembre por un problema de salud. (Bloomberg)

A 8 semanas de la elección presidencial, los demócratas comienzan a sentir malestar respecto de la ventaja a nivel nacional de Hillary Clinton en la contienda contra Donald Trump.

Una carrera que parecía que ganaría cómodamente Clinton muestra un recorte de Trump en la distancia a 2.5 puntos en el promedio de las encuestas de RealClearPolitics.

Y los tropiezos del fin de semana pasado de la aspirante demócrata -de una descuidada respuesta a un problema de salud a granjearse el rechazo parcial por sus comentarios sobre la "mitad" de los seguidores de Trump-  han aumentado las preocupaciones.

"Estoy completamente asustado. Donald Trump definitivamente tiene la oportunidad de ganar. Está realmente cerca. Se ha aproximado aquí en Pennsylvania y Florida", dijo Clinton Barnes, de Filadelfia, quien recibió el mitin del presidente Barack Obama este martes, en lugar de Clinton. "Esto es espeluznante".

 "Hillary se ha convertido en su propio peor enemigo", afirmó. "La gente cree que ella es deshonesta". 

Luego del incidente del domingo, cuando su equipo de campaña restó importancia a rumores de que algo había salido mal hasta la aparición de un video que mostró mareada y titubeante subiendo a una van después de un evento para conmemorar el 11 de septiembre, Ed Rendell, exgobernador de Pennsylvania, dijo que Clinton se ayudaría a sí misma si fuera más transparente.

"Mi consejo es ser transparente sobre todo, y hacerlo pronto, porque minimizas el daño si das muestras (de transparencia) pronto", dijo Rendell en una entrevista con Bloomberg Politics.

"Aclarando las cosas pronto es siempre la mejor política, si eres un candidato o si estás en una oficina pública".

Rendell dijo que estaba "cautelosamente optimista" de que Clinton ganaría la elección.

​La revelación de que ella había sido diagnosticada con neumonía fue un tropiezo "clintoniano" por excelencia: su instinto por la secrecía resultó en más daños a su imagen que los hechos en sí mismos.

"Los antibióticos pueden cuidar una neumonía. ¿Cuál es la cura para una inclinación insana a la privacidad que repetidamente crea problemas innecesarios?", inquirió en Twitter David Axelrod, un exconsejero de Obama.

'UNA ZONA DE PRIVACIDAD' 

Otros excolaboradores de Obama cuestionados al respecto se mostraron menos preocupados de que el incidente afecte el resultado de la contienda.

"Toda campaña tiene días malos, el asunto es cómo tratas con ellos" dijo Steve Schale, quien dirigió la campaña de Obama en 2008 en Florida.

"El problema de informar en tiempo real es que cualquier retraso en contestar es visto como secrecía".

Jon Favreau, otrora jefe de discursos de Obama, simpatizó con la decisión de Clinton de no anunciar su diagnóstico de neumonía cuando lo recibió el viernes, dadas las persistentes teorías de la conspiración sobre su salud.

"En retrospectiva, esto pudo haber sido mejor que ser más transparente, pero pienso que no es una decisión obvia", respondió Favreau vía correo electrónico. 

"Ellos pudieron haberlo manejado mejor, lo que se dijera. Un error ocasional o dos son inevitables en cualquier campaña, no importa qué tan disciplinado o bien dirigido seas", expuso.

Bill Burton, un exvocero de Obama, culpó a la cobertura mediática de la atención que la salud de Clinton ha recibido.

"He trabajado para cuatro candidatos presidenciales y un mandatario, y ninguno de ellos estuvo bajo la presión puesta en Hillary para soltar información de sus gripas", indicó. "La cobertura de esto ha sido notablemente estúpida".

Clinton, de 68 años, quien en los 90 dijo que cree en "una zona de privacidad", ha demostrado a ratos una tendencia, poco favorable políticamente para su imagen, hacia la secrecía.

Un ejemplo notable fue su uso del correo electrónico privado como secretaria de Estado, el cual admitió que fue un error, pero que ha tenido un impacto en su imagen.

"A veces ella comete unos pocos deslices", dijo Sandra Lawrence del sur de Filadelfia, en referencia a los problemas por el email de Clinton y sus aseveraciones describiendo a muchos seguidores de Trump como "deplorables" que son racistas, sexistas y xenófobos. "A veces se tiene que ser un poco más táctico... Creo que ella sola se metió en problemas. Creo que aprenderá la lección".

Por ahora, Clinton sigue como la favorita, debido a una ventaja matemática en el colegio electoral y encabeza en estados indecisos como Pennsylvania y Virginia, aunque en otros como Ohio, Florida y Iowa se ha reducido al mínimo su ventaja en algunas encuestas.