Mundo

Fin al conflicto entre Colombia y las FARC

El Gobierno colombiano y el grupo guerrillero firman en La Habana, Cuba, el histórico acuerdo de cese al fuego, que culmina el conflicto armado más antiguo del hemisferio.
Reuters
23 junio 2016 12:42 Última actualización 23 junio 2016 13:11
Etiquetas
Colombia FARC

Juan Manuel Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’ con el presidente cubano, Raúl Castro. (Reuters)

El Gobierno de Colombia y la guerrilla izquierdista de las FARC firmaron un histórico acuerdo para decretar el cese al fuego definitivo entre las partes, un pacto que marcará el fin de la confrontación armada más antigua del hemisferio.

El acuerdo, denominado ‘Fin del Conflicto’, incluye también el abandono de las armas, garantías de seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales denominadas como sucesoras del paramilitarismo, así como la persecución de conductas criminales que amenacen la implementación de los pactos.

El cese al fuego y de hostilidades permitirá colgar los fusiles antes de que las partes firmen el acuerdo definitivo de paz y significa la renuncia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a su lucha armada de 52 años.

1
  

  

Colombia FARC

Es la primera vez desde 1984 que un gobierno de Colombia y el grupo guerrillero pactan un cese bilateral.

La firma del histórico acuerdo fue encabezada por el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, describió la firma del acuerdo colombiano el jueves como un momento histórico no sólo para Colombia, sino también para toda la región.

"Chile tiene el compromiso de continuar en el proceso posterior de verificación de los acuerdos de paz", dijo Bachelet poco después de llegar a La Habana para la ceremonia.

Cuba, que estuvo representada por su presidente Raúl Castro, y Noruega son los países garantes en la negociación de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, mientras que Chile y Venezuela han actuado como naciones acompañantes en el proceso.

También llegó a La Habana el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, uno de los invitados al evento sobre el pacto del alto al fuego bilateral.

"Todo nuestro continente celebra con nuestros hermanos colombianos, que han demostrado que la democracia y el diálogo son siempre el camino", dijo Medina en su cuenta de Twitter.

El miércoles en la noche había aterrizado en la isla caribeña, el presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.

"Esperamos que esta firma, que es un símbolo de que América Latina se consolida como una Zona de Paz, abra la oportunidad de una firma definitiva", dijo Sánchez Cerén, poco después de aterrizar en La Habana.

Las FARC mantienen desde hace 11 meses un cese unilateral del fuego, mientras que el Gobierno suspendió los bombardeos aéreos a los campamentos rebeldes, decisiones que permitieron una disminución significativa de los combates, de las víctimas y de los ataques a la infraestructura económica del país.

El Gobierno de Santos y las FARC están en la recta final de una negociación que se inició a finales del 2012 en Cuba con el propósito de acabar la violenta confrontación que ha dejado 220 mil muertos y millones de desplazados.

A pesar de los obstáculos en más de tres años de instalada la mesa de diálogo en Cuba, el Gobierno y el grupo rebelde lograron acuerdos previos sobre mecanismos para dar acceso a la tierra a los campesinos pobres, la transformación de la guerrilla en un partido político, justicia, lucha contra el narcotráfico, desminado y búsqueda de desaparecidos.

Las partes ahora se concentrarán en lograr un consenso para que los colombianos refrenden en las urnas el acuerdo definitivo de paz.

La ONU acordó enviar observadores internacionales para ayudar en la verificación del cese al fuego y la dejación de las armas, así como la reincorporación a la vida civil de las FARC, el principal grupo rebelde de Colombia conformado por unos 7 mil combatientes.

La ceremonia en La Habana también contó con la presencia del secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.