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Dilma acusa "golpe", y promete luchar

La suspendida presidenta de Brasil da un mensaje luego de que el Senado aprobó un juicio político en su contra que la separará del cargo mientras es juzgada.
Redacción
12 mayo 2016 8:14 Última actualización 12 mayo 2016 10:50
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Dilma Rousseff, presidenta de Brasil (Reuters)

La suspendida presidenta Brasileña Dilma Rousseff dijo este jueves que seguirá luchando para enfrentar los cargos de un juicio político y que confía en que será declarada inocente, luego de que el Senado votó el inicio de un proceso en el que se le acusa de romper normas presupuestarias.

"He cometido errores, pero no he cometido ningún crimen", dijo una imperturbable Rousseff, en un mensaje antes de dejar el Palacio de Planalto, la sede la presidencia, rodeada por docenas de partidarios.

Rousseff se refirió al proceso de juicio político como un fraude y un golpe.



Más temprano, en su cuenta de Facebook, la mandataria señaló que José Eduardo Cardozo, de la Fiscalía General, dijo que se están "usando pretextos jurídicos para sacar del poder a un presidente legítimamente electo en una injusticia histórica".

La suspensión de Rousseff, mientras dure el juicio en el Senado por una supuesta violación de las leyes presupuestarias, pondrá al centrista Temer al mando de una nación asolada por la volatilidad política y económica.

La votación 55 a favor y 22 en contra termina con más de 13 años de gobierno del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), que surgió del movimiento laboral de Brasil y ayudó a sacar a millones de personas de la pobreza antes de ver a muchos de sus líderes enfrentar investigaciones por corrupción.

En algunos vecindarios se lanzaron fuegos artificiales tras la votación, al final de una sesión de 20 horas en el Senado. La policía se enfrentó brevemente con manifestantes pro Rousseff en Brasilia, pero el país estaba calmado en la mañana de este jueves, con algunas personas celebrando en Sao Paulo y otras ciudades envueltas en la bandera verde, amarilla y azul de Brasil.

Es poco probable que Rousseff, una economista de 68 años, exintegrante de un grupo guerrillero marxista y la primera presidenta del país, sea absuelta en el juicio político que podría durar hasta seis meses.

La amplitud de su derrota mostró que la oposición ya tiene el apoyo que necesita para alcanzar la mayoría de dos tercios necesaria para condenar a Rousseff y apartarla del cargo de forma definitiva.

En su mensaje, afirmó que el nuevo Gobierno de Temer reprimirá las protestas que se generen ante el juicio político en su contra.

Y agregó que ello 'ahondará la crisis política" que vive Brasil, por lo que pidió a sus simpatizantes manifestarse en paz. "Tengo la certeza de que la población dirá no al golpe", aseguró.

El nuevo Gobierno es de los que quieren impedir la ejecución de los programas apoyados por los votos de 54 millones de brasileños, abundó.

Con información de Reuters