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Dilma asegura que no renunciará a la presidencia de Brasil

La presidenta de Brasil acusó a la oposición de causar la crisis política que está dañando a la economía; agregó que la orden de arresto, solicitada por fiscales contra Lula da Silva, carece de bases legales. 
Reuters
11 marzo 2016 11:41 Última actualización 11 marzo 2016 12:8
  [El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff relajó las estrictas reglas fiscales para fomentar los resultados de ahorro. / Bloomberg] 

[El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff relajó las estrictas reglas fiscales para fomentar los resultados de ahorro. / Bloomberg]

BRASILIA.-  La presidenta brasileña Dilma Rousseff rechazó las peticiones de renuncia al cargo y culpó a la oposición de causar una crisis política que está dañando a la economía.

"Nadie tiene derecho a pedir la renuncia de un presidente elegido legítimamente", dijo Rousseff a periodistas, indicando que no tiene intención de renunciar, más allá de la peor recesión económica de Brasil en 25 años.

La líder izquierdista, que fue reelegida por un ajustado margen en 2014, culpó a sus oponentes de provocar una crisis política que dijo dañó a la economía brasileña, que se contrajo un 3.8 por ciento el año pasado.


Rousseff agregó que el puesto del ministro de Hacienda, Nelson Barbosa, estaba seguro.

Partidos de la oposición buscan destituir a Rousseff mediante un juicio político en el Congreso o una anulación de su reelección por supuestamente utilizar dinero ilegal del escándalo de sobornos de Petrobras para financiar su campaña.

Acusaciones de lavado de dinero presentadas en contra de su mentor y antecesor Luiz Inácio Lula da Silva han profundizado la crisis esta semana.

Rousseff dijo que la orden de arresto emitida por fiscales de Sao Paulo contra el ex presidente Lula no tenía bases legales.

La mandataria declinó confirmar reportes de prensa que indicaban que Lula recibiría el ofrecimiento de un puesto en su gabinete como forma de darle inmunidad en la investigación de corrupción, pero dijo que estaría orgullosa de tenerlo en su gobierno.

La creciente investigación de corrupción que rodea a la petrolera estatal Petrobras ha vuelto a legisladores clave del principal partido de Brasil en contra de Rousseff, amenazando con dividir a su coalición y aumentando las posibilidades de un juicio político en el Congreso este año.