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Colombia a 6 meses de lograr la paz con las FARC

Reunidos en La Habana, Cuba el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez firmaron acuerdos de justicia y la guerrilla se comprometió a entregar las armas en mayo de 2016. 
Vivian Núñez/ Corresponsal 
24 septiembre 2015 0:38 Última actualización 24 septiembre 2015 5:0
Con la mediación del presidente cubano, Raúl Castro, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC Rodrigo Londono "Timochenko", firmaron el acuerdo de justicia en La Habana. (Reuters)

Con la mediación del presidente cubano, Raúl Castro, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC Rodrigo Londono "Timochenko", firmaron el acuerdo de justicia en La Habana. (Reuters)

LA HABANA.- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció ayer en La Habana que el 23 de marzo de 2016, se alcanzará un acuerdo de paz entre su gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que pondrá fin al conflicto más largo de América Latina.

Luego de participar en la firma de un acuerdo histórico que establece una jurisdicción especial para la paz, que contará con salas de justicia y un Tribunal Especial, junto con el presidente cubano Raúl Castro y el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez (Timochenko), Santos precisó que en 60 días, a más tardar, luego de que se firme la paz, los insurgentes deberán deponer las armas.

El mandatario enfatizó que es la primera vez que un gobierno y un grupo armado ilegal crean un sistema de rendición de cuentas ante un tribunal nacional, con lo que, dijo, se sienta un precedente ante la comunidad internacional que puede ser aplicado para la solución de otros conflictos armados.

El tema de la justicia y la reparación a las víctimas luego de la paz había sido el punto de la agenda de negociación más árido, el cual llevaba discutiéndose alrededor de un año.

El acuerdo anunciado el miércoles prevé la creación de un tribunal para la paz y salas de justicia, integrados mayoritariamente por magistrados colombianos, que tendrá como objetivos terminar con la impunidad, obtener la verdad y la reparación para las víctimas, así como juzgar e imponer sanciones a los más gaves delitos cometidos durante el conflicto de más de 50 años, por todas las partes involucradas. También serán invitados a ejercer justicia magistrados de otros países.

El mandatario colombiano confirmó que el acuerdo comprende la aplicación por parte de su gobierno de la más amplia amnistía posible, a unos 15 mil guerrilleros, por delitos políticos y conexos, aunque precisó que se sancionarán los delitos más graves y representativos como los de lesa humanidad, genocidio, tortura, secuestro, desplazamientos forzados, reclutamiento infantil y violencia sexual.

Las penas mayoritarias irían de 5 a 8 años, con regímenes especiales para quienes reconozcan sus delitos. Para los delitos más graves y cuando sus autores no los admitan, las sanciones pueden llegar hasta los 20 años de prisión.

“En exactamente seis meses estaremos dando un adiós definitivo a la última y más larga guerra de Colombia, y no sólo de Colombia, sino de toda América”, dijo Santos después del anuncio oficial.

Timochenko calificó el acuerdo de victoria colectiva y expresó el compromiso de la guerrilla de hacer todo lo posible para que se logre la paz “que garantice la reconstrucción de Colombia sobre parámetros nuevos”.

Consideró que las víctimas del conflicto están en el centro de este sistema especial de justicia y llamó a todos los actores de la guerra, “tanto los que han combatido como los que la han instigado desde lujosas oficinas” a que asuman su responsabilidad.

El jefe guerrillero dijo además que la insurgencia ha sido perseguida implacablemente y no ha disfrutado de impunidad como lo han hecho los agentes del estado y los grupos paramilitares.

Santos y Timochenko hicieron declaraciones a la prensa luego de su primer encuentro, en el que ambos refrendaron este acuerdo y consideraron que es posible llegar a la paz en seis meses.

Por separado, respondieron además al papa Francisco, quien el pasado domingo había dicho durante su visita a La Habana que no se podía fracasar en estas negociaciones, al asegurar que sus respectivas delegaciones harán todo lo posible para lograr el cese final de este conflicto.

Castro por su parte dijo que su gobierno continuará apoyando estas negociaciones con respeto hacia las dos partes, imparcialidad y discreción.

El presidente Santos se hizo acompañar en su visita a La Habana por congresistas de casi todo los partidos políticos de su país, excepto “Centro Democrático”, del exmandatario Álvaro Uribe, quien se opone a estas pláticas.

De La Habana, Santos viaja a Nueva York para participar en la Asamblea General de ONU.

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