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Arabia Saudita, principal patrocinador del extremismo sunita: Wikileaks

Cables diplomáticos de Estados Unidos, revelados por Wikileaks, indican que Arabia Saudita es la mayor fuente de financiamiento para el terrorismo sunita y Al Qaeda.
Gabriel Moyssen
27 enero 2015 20:52 Última actualización 28 enero 2015 5:5
Arabia Saudita es señalada en cables de Estados Unidos, relevados por Wikileaks en 2010, como la mayor fuente de financiamiento del extremismo sunita. (Reuters)

Arabia Saudita es señalada en cables de Estados Unidos, relevados por Wikileaks en 2010, como la mayor fuente de financiamiento del extremismo sunita. (Reuters)

Lejos de los elogios vertidos por algunos aliados al rey Abdullah, catalogado por David Cameron, premier británico, como el líder que “fortaleció la comprensión entre religiones”, no puede ignorarse ––a la luz de los atentados en Francia–– que cables diplomáticos de Estados Unidos, revelados desde 2010 por Wikileaks, indicaban que Arabia Saudita es la mayor fuente de financiamiento para el terrorismo sunita y Al-Qaeda (La Base).

"Debido en parte al intenso enfoque del gobierno de Estados Unidos en los últimos años, Arabia Saudita ha empezado a lograr procesos importantes en este frente y ha respondido a las preocupaciones de Estados Unidos al investigar proactivamente y detener a facilitadores financieros de cuidado", señala un cable con fecha del 30 de diciembre de 2009 cuyo origen era el Departamento de Estado cuando Hillary Clinton estaba al frente.

"Sin embargo, donadores en Arabia Saudita constituyen la fuente más importante de financiamiento de grupos terroristas sunitas alrededor del mundo", añade el documento revelado por Wikileaks.

El cable diplomático señala que, pese a las preocupaciones estadounidenses, Arabia Saudita seguía siendo una importante base de apoyo financiero de Al-Qaeda, los talibanes, Lashkar-e-Taiba (LeT) y otros grupos considerados terroristas, como Hamas.

La situación no ha cambiado desde entonces en ningún frente. Riad apareció en la clasificación más baja de Freedom House sobre libertades civiles y políticas en 2014, al lado de dictaduras como Corea del Norte y Turkmenistán, lo que atestigua la sentencia de mil latigazos al bloguero Raif Badawi, por defender la libertad de expresión.