Monterrey

Van tras impuestos petroleros

OPINIÓN. Es importante que las políticas públicas de los actuales gobernantes y próximos tomen en consideración que los problemas sociales traen como consecuencia entornos inseguros e insalubres, sin embargo, bajo la primicia ambiental se pueden encontrar soluciones sociales y por consiguiente de seguridad pública, además de otros factores.
David Dorantes
14 diciembre 2015 19:25 Última actualización 15 diciembre 2015 4:35
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[Bloomberg] Proyecto del IMP permitirá la explotación de hidrocarburos en lutitas. 

[Bloomberg] Proyecto del IMP permitirá la explotación de hidrocarburos en lutitas.

La semana pasada al Congreso tamaulipeco entró la iniciativa de Decreto mediante el cual se adiciona el artículo 4 bis de la Ley de Coordinación Fiscal del Estado de Tamaulipas, asunto que fue aprobado y que tiene una connotación trascendental en el marco del acuerdo mundial para luchar contra el calentamiento del planeta dado en la Conferencia Internacional Sobre Cambio Climático (COP21).

La iniciativa tamaulipeca debería ser un ejemplo para replicar en otros Congresos, con mayor énfasis en nuestra región norestense, como en Nuevo León, Coahuila y hasta Veracruz. Desde luego que el artículo 73 fracción XXIX de la Constitución Política de México da un buen comienzo a las entidades federativas que participarán de las contribuciones especiales que se prevén en dicho precepto, en la proporción que la ley secundaria federal determine, particularmente señala el artículo 57, se establece que el Fondo para Entidades Federativas y Municipios Productores de Hidrocarburos se integrará con los recursos recaudados del impuesto por la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos.

En ese sentido, Tabasco concentra la mayor producción petrolera del país y sin embargo Veracruz es la entidad que más dinero recibe por la extracción de crudo del mencionado Fondo. En septiembre, Veracruz recibió 547 millones de pesos de este Fondo, mientras que Tabasco recibió 305 millones de pesos.

La esencia del Fondo es para que los municipios se ubiquen en regiones marítimas reciban 100 por ciento de los recursos recaudados para las entidades federativas en cuya región se localicen dichas áreas.

Estas entidades deberán destinar al menos el 20 por ciento de estos recursos a los municipios que registren daño al entorno social y ecológico derivado de la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos.

¿Cuál fue la diferencia que marco el Gobernador Egidio Torre Cantú al enviar esta iniciativa al Congreso de Tamaulipas? Tanto el porcentaje indicado por la Ley, sobre el 80 y 20 por ciento, invariablemente se destinarán sus respectivos 50 por ciento para distribuirse entre los municipios que cuenten con áreas protegidas en materia ecológica, ponderado por población y 50 por ciento se distribuirá entre los municipios que cuenten con litoral, ponderado por población. Mientras en Coahuila el Fondo para Municipios Productores de Hidrocarburos otorgó 611 millones de pesos, que fueron distribuidos en los ayuntamientos con menor desarrollo de la entidad, 15 en total.

El modelo tamaulipeco tiene una visión ambiental y el modelo coahuilense una visión social, ambos son correctamente importante, pero uno es trascendental, y el otro no.

Es importante que las políticas públicas de los actuales gobernantes y próximos tomen en consideración que los problemas sociales traen como consecuencia entornos inseguros e insalubres, sin embargo, bajo la primicia ambiental se pueden encontrar soluciones sociales y por consiguiente de seguridad pública, además de otros factores.

Solo hay que mirar a Veracruz, donde ese Fondo no ha contribuido más allá de pavimentaciones y construcción de aulas, pero no ha mejorado el entorno ambiental, ni social y menos aún a otros más del tejido social. ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx

*El autor es consultor en comunicación política y del sector energético en Tamaulipas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.