Monterrey

Tamaulipas rumbo al paraíso eólico

OPINIÓN. La fórmula atractiva se compone de estabilidad de los vientos, de forma constante durante los 12 meses en casi toda la entidad norteña.
APUNTES

DAVID 
DORANTES
08 marzo 2016 9:19 Última actualización 08 marzo 2016 9:37
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David Dorantes

David Dorantes

La semana pasada el Presidente Enrique Peña Nieto inauguró en la región del Istmo de Tehuantepec la Central Eólica Sureste I Fase II, desarrollo que cuenta con 132 aerogeneradores, con capacidad para producir 396 megawatts, con una inversión global de 14 mil 400 millones de pesos, y esto fue justamente lo que dimensionó el evento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Si bien es cierto que Oaxaca figura entre los tres primeros lugares con mayor potencial para la producción de energía renovable y limpia a nivel mundial, al generar dos mil 300 megawatts, una posición ganada durante 20 años de trabajo, también es cierto que ya empieza a no ser un atractivo para este sector.

¿Qué está sucediendo en Oaxaca? Particularmente dos aspectos muy importantes están influyendo que tras la Reforma Energética, el territorio oaxaqueño mantenga desilusionado a los inversionistas internacionales del sector eólico. Uno que no había jugado como la variable del NO para los empresarios, es la inestabilidad de los vientos, en lo particular, del Istmo de Tehuantepec. La otra que se ha integrado como la fórmula que está jugando a los vientos en contra, es la certidumbre en la tenencia de la tierra; en un estado tan complejo socialmente, más la inestabilidad política existente, aunada con la falta de ordenamiento territorial legal, está mermando el interés por invertir en esa región sureña.

Tan sólo la CFE tiene previsto desarrollar ocho parques eólicos en los próximos años, con una capacidad instalada conjunta de alrededor de dos mil 300 megawatts e inversiones por aproximadamente 52 mil millones de pesos; es decir, en el próximo lustro será alcanzada Oaxaca con todo sus dos décadas de aportación en el sector eólico, no sólo del país, sino mundial. Es por ello que la brújula empresarial se está posicionando en otras latitudes de México, la principal apunta a Tamaulipas.

¿Qué está sucediendo en Tamaulipas? Justo todo lo contrario a Oaxaca, la fórmula atractiva se compone de estabilidad de los vientos, de forma constante durante los 12 meses en casi toda la entidad norteña. Se le adiciona al atractivo su certidumbre de la tenencia de la tierra, por lo que facilita enormemente la negociación directa entre los propietarios de los predios con los inversionistas eólicos.

Quiero destacar el comentario que me hiciera uno de los empresarios del Parque Eólico más importante del norte de México, Tres Mesas, y quizás será el de mayor relevancia nacional. Estando con él -en Llera- justo a un lado de la construcción de un gigante aerogenerador que medirá 126 metros (Los recién inaugurados en Oaxaca miden 75 metros), me hablaba de la corrupción existente en el país “Este parque está llamando la atención a nivel internacional porque se está construyendo con cero corrupción. No hemos dado un solo centavo a nadie. Este es el Parque Eólico más limpio de todo México y está en Tamaulipas”.

Por todo lo anterior, en los círculos empresariales se empieza a mencionar a Tamaulipas como el próximo paraíso eólico de México.

¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx

* El autor es consultor en comunicación política en la frontera norte de Tamaulipas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.