Monterrey

Seguridad, siguiente reto en energía

OPINIÓN. Sin duda, el siguiente reto para Francisco García Cabeza de Vaca como próximo gobernador de Tamaulipas, como para sus próximos homólogos en estados con vocación energética como Veracruz, Hidalgo, Oaxaca y Quintana Roo, es la seguridad en el sector energético en todos sus campos.
David Dorantes | Apuntes
09 agosto 2016 7:58 Última actualización 09 agosto 2016 7:58
Pemex

(Bloomberg)

El problema de la seguridad pública en México sigue estando en la agenda informativa del país, como desde hace una década, pese que los mexicanos se han acostumbrado a dormir con el monstruo a un lado, este flagelo está mermando a la economía desde lo doméstico hasta lo macro nacional. En ese sentido, ahora más que nunca significa el siguiente reto, y no sólo para los nuevos gobernadores que entrarán en funciones en escasas ocho semanas, sino para el último tirón de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Las expectativas económicas de México no son muy alentadoras para el segundo semestre del año, e incluso no se estima un crecimiento alentador para 2017. De acuerdo al Índice de Confianza Empresarial (ICE), que elabora el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), se registró por tercer mes consecutivo (julio) una baja generalizada en los tres sectores de actividad que lo conforman: manufacturas, construcción y comercio. Lo que significa que el empresariado mexicano considera que este no es un momento pertinente para invertir en el país.

Entre los factores que preocupan a la iniciativa privada es que se están manifestando signos del debilitamiento institucional, que está generando desconfianza entre el empresariado, algunos indicadores ya empiezan a reflejar el deterioro de las instancias del poder judicial y ejecutivo.

En este círculo vicioso aparece la seguridad pública como un riesgo de impacto económico, que de acuerdo al INEGI el costo por consecuencia de la inseguridad y el delito en los hogares mexicanos asciende a 211.9 mil millones de pesos, equivalente a 1.38 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

La reforma más ambiciosa de todo el gran paquete promovido por Enrique Peña Nieto, fue la energética, por su nivel de calado pero también por los dividendos esperados. Más allá del contexto internacional, ya resulta inevitable que la seguridad pública es parte de la formula decisiva para invertir en México y el cómo.

Por ejemplo, desde el punto inicial que entró el titánico gasoducto Los Ramones por Tamaulipas, pasando por Nuevo León y hasta su terminación en el bajío, en todo el proceso de construcción estuvo custodiado por el Ejército Mexicano.

Otro ejemplo, la producción de gas de la Cuenca de Burgos cayó 38 por ciento desde enero de 2011, sufriendo un deterioro considerable no sólo en los ingresos para Petróleos Mexicanos (PEMEX), sino también en la captación de recursos estatales a través del Fondo de Extracción de Hidrocarburos por el que de enero a mayo de 2015 Tamaulipas recibió 214 millones, mientras que en el mismo lapso de 2016, llegó solamente a 68 millones de pesos, significando una caída del 69 por ciento en este ingreso. Entre los factores de este drástico descenso: la inseguridad.

Sin duda, el siguiente reto para Francisco García Cabeza de Vaca como próximo gobernador de Tamaulipas, como para sus próximos homólogos en estados con vocación energética como Veracruz, Hidalgo, Oaxaca y Quintana Roo, es la seguridad en el sector energético en todos sus campos. ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx

*El autor es consultor en comunicación política y del sector energético en Tamaulipas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.