Monterrey

Se termina de asimilar totalmente el impacto negativo de la reforma impositiva 2014

OPINIÓN. Las cifras de recaudación de impuestos que empezaremos a ver a partir de abril de este año, que habrán de reportarse en Junio, sin duda empezarán a reflejar tasas de crecimiento inferiores a las registradas durante el primer trimestre del año.
COMENTARIO
ECONÓMICO

MARCO A.
PÉREZ
VALTIER
11 mayo 2016 10:7 Última actualización 11 mayo 2016 10:11
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

Como usted amable lector recordará, la reforma tributaria que propuso el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto el pasado mes de Diciembre de 2013, y que aprobaron los Diputados y los Senadores, inició su vigencia en enero de 2014, sin embargo, debido a los mecanismos de operación que contiene la propia Ley del Impuesto Sobre la Renta, los efectos nocivos en los bolsillos de los contribuyentes se fueron manifestando de manera paulatina, hasta concluir, en el caso de las empresas (personas morales) con la presentación de la declaración anual 2015 que se acaba de presentar el pasado mes de enero, lo cual explico a continuación.

En el caso de las personas morales, los pagos provisionales mensuales del ISR, se tienen que presentar aplicando a los ingresos acumulables de cada mes, el factor de utilidad que reportaron en su última declaración anual, por lo que en el año de 2014, aún y cuando ya estaban vigentes las reformas que incrementaban la base gravable, (como por ejemplo la no deducción del 47 por ciento de los pagos de previsión social a empleados) este impacto negativo no se reflejó en los pagos provisionales del 2014, ya que el coeficiente de utilidad aplicado correspondió a 2013.

Se sabía entonces, que en Marzo del 2015, al presentar la declaración anual 2014, se tendría ciertamente un saldo por pagar, ya que la reforma implicó un aumento en la utilidad fiscal, al permitir menores deducciones autorizadas, pero el dato relevante aquí, es los meses de enero, febrero y seguramente marzo de 2015, se siguieron presentando con el mismo coeficiente de utilidad de 2013, ya que el nuevo coeficiente determinado en marzo de 2014, (el que incluyó el impacto de la reforma) se empezó a aplicar hasta abril de 2014.

Es decir, los pagos provisionales de enero, febrero y de marzo de este año 2016, si bien se hicieron aplicando ya el mayor coeficiente de utilidad 2014, (que incluye el impacto negativo de la reforma), se comparan, para efectos de análisis recaudatorio, contra lo recaudado en enero, febrero y marzo del año pasado, es decir, de 2015, sin embargo, estos pagos provisionales 2015, aún NO reflejaban el impacto negativo de la reforma, pues aún no se presentaba la declaración anual 2014, por lo que los indicadores de recaudación que estuvimos viendo en estos primeros tres meses de 2016, aún reflejan los últimos beneficios de la mecánica operativa de la Ley y de las comparaciones pertinentes.

¿Cuál es el mensaje entonces? Que las cifras de recaudación de impuestos que empezaremos a ver a partir de abril de este año, que habrán de reportarse en Junio, sin duda empezarán a reflejar tasas de crecimiento inferiores a las registradas durante el primer trimestre del año.

Ciertamente habrá por ahí algún analista despistado que intente asociar este menor crecimiento en recaudación impositiva a una menor actividad económica, que si bien no sería descartable, lo relevante en todo caso va a ser asignar a cada suceso, su dosis explicativa correspondiente.

* El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.