Monterrey

Sauternes: El sublime vino blanco dulce de Francia

El vino francés es complicado. Sí, todos los vinos clásicos, del viejo mundo, complican un poco nuestra existencia a la hora de escoger alguno en la tienda de vinos.
Héctor López
11 diciembre 2014 21:29 Última actualización 12 diciembre 2014 5:0
Vino Sauternes. (El Financiero)

Vino Sauternes. (El Financiero)

MONTERREY.- El vino francés es complicado. Sí, todos los vinos clásicos -del viejo mundo- complican un poco nuestra existencia a la hora de escoger alguno en la tienda de vinos, sobre todo porque sólo mencionan la región de donde viene el vino, y se da por hecho que todos los consumidores sabrán las uvas que tiene. En México, la cultura del vino francés es poco conocida, pero una vez que abres una botella de Sauternes se quita todo el mal entendido y se vuelve el preferido para terminar la cena siempre.

Sauternes es una subregión pequeña que está dentro de Burdeos, una de las 4 principales regiones productoras de vino francés (digamos que es la meca del vino en Francia) y aquí se produce uno de los vinos dulces más prestigiosos e increíbles del mundo.

Francia tiene unas clasificaciones donde -corona- a los mejores vinos llamándoles Grand Cru; y algunas bodegas de esta región alcanzan este símbolo de perfección. El vino es dulce y todo empieza desde la vid. Donde el enólogo deja el racimo un poco más de tiempo de lo normal. El fruto empieza a madurarse y a concentrar azúcares. De hecho, se hace como una pasita gracias a un hongo que en el mundo del vino se conoce como Botrytis, es una podredumbre noble que ayuda a quitar el agua de la uva y a profundizar los aromas. A la hora de hacer el vino, sale un néctar increíble de la uva pasa, ya imaginarás los aromas. Las uvas con las que se hace son Semillón y Savignon Blanc.

¿A qué sabe? La experiencia de probar un Sauternes siempre es sublime, los aromas que encuentras en el vino son a mermelada de chabacanos, conservas de pera y manzana, miel, mantequilla, tiene finales de fruta como maracuyá.

Desde el momento que lo pruebas la consistencia de néctar invade la boca y se quedan los aromas por un tiempo.

No nada más con postres se marida perfecto el vino. De hecho, la intención es jugar un poco y contrastar los sabores dulces con quesos fuertes como Roquefort, o un pan tostado con una terrina de Foie gras.
Como todo lo bueno, cuesta. El Sauternes no se queda atrás, es un vino que puedes guardar hasta 30 años en tu cava y abrirlo en tu aniversario de bodas mucho tiempo después; Pero, podemos encontrar algunas opciones de bodegas mucho más accesibles y la experiencia es la misma.