Monterrey

Restáurika, empresa
regia que protege el
patrimonio cultural

La cuestión de restauración no es una cuestión de cuántos clientes tienes, no es cantidad, sino calidad. Porque puedes tener muchas obras, pero si están mal hechas, ¿de qué sirve?, explica la directiva de la firma, Selene Velázquez.
Daniel Anguiano
31 agosto 2015 21:50 Última actualización 01 septiembre 2015 7:53
Restáurika. (Cortesía)

Selene Velázquez está a la cabeza de Restáurika. (Cortesía)

MONTERREY.- El crecimiento de Restáurika, empresa regia dedicada a la arquitectura, conservación y restauración de bienes muebles e inmuebles, no puede ponderarse en porcentajes o en participación de mercado, sino en el nivel que adquieren los nuevos proyectos.

Pero Restáurika, encabezada por Selene Velázquez y su socio, Ricardo Mejía, inició con un proyecto de vital trascendencia para el mundo de la paleontología: la extracción y restauración de la osamenta de un mamut en Chupícuaro, Guanajuato.

Eso los catapultó y debido a la calidad del trabajo, han ganado diversas licitaciones a nivel local y nacional a lo largo de los seis años de vida de la empresa.

“La cuestión de restauración no es una cuestión de cuántos clientes tienes, no es cantidad, sino calidad. Porque puedes tener muchas obras, pero si están mal hechas, ¿de qué sirve?”, explicó Velázquez.

Así han trabajado, principalmente en Nuevo León y en Guanajuato, lugares donde han tenido proyectos que van desde tipo residencial, en viviendas antiguas, hasta la restauración de un templo.

“El año pasado ganamos la licitación de la pintura mural del Templo de Nuestra Señora de Dolores, aquí en Monterrey; además hemos trabajado en la conservación de una pintura rupestre, también en obras de caballete del siglo XVIII y ahorita estamos con una casa que es de principios del Siglo XX, aquí en el Barrio Antiguo”, dijo.

Velázquez explicó que aunque cada proyecto varía en cuanto a tiempo de ejecución y forma de realizar el trabajo, varios elementos del proceso coinciden en cada uno de ellos.

“El proceso inicia, primero con un estudio de cómo se encuentra el bien mueble o inmueble a través de un registro minucioso de deterioros in situ y por medio de esquemas en autocad” .

“Hacer un proyecto cuesta, no es a ojo de buen cubero, hay varios especialistas involucrados, entonces, hacer todo el análisis tiene un costo, se cobra el anteproyecto, después está la obra de restauración que debe ser con materiales compatibles”, explicó.

Por otro lado, explicó que más allá de la retribución económica que la empresa recibe, tiene un valor especial el hecho de que se reconozca el trabajo de Restáurika en la conservación del patrimonio.

“En Restáurika no sólo restauramos, sino hacemos investigación de los trabajos que vamos a realizar”, explicó.