Monterrey

Reprueban ciudades mexicanas en índice de competitividad

De las 19 ciudades más competitivas, solo dos aprobaron el rubro de seguridad.
ARTURO BÁRCENAS
abarcenas@elfinanciero.com.mx
12 octubre 2016 8:54 Última actualización 12 octubre 2016 8:56
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La importancia de las ciudades reside en su fortaleza como centros de producción de bienes y servicios y su capacidad de acumular y concentrar conocimiento y capital humano, entre otros rubros.

Las ciudades mexicanas obtuvieron un nivel reprobatorio en el Índice de Competitividad de las Ciudades Mexicanas (ICCM) 2016,
elaborado por Aregional, que mide la capacidad que tienen las principales ciudades para impulsar sus capacidades productivas, crear
un ambiente empresarial propicio para la atracción de inversiones y la generación de empleos de alto valor agregado.

De las 102 Zonas Metropolitanas analizadas, solamente 19 registraron un alto índice de competitividad, 33 un nivel medio y 50
un nivel bajo.

“ICCM 2016 es reprobatorio, al mostrar una puntuación promedio de 55.4 puntos, donde se destaca que sólo el 35.3 por ciento del territorio urbano cuenta con políticas económicas eficientes, infraestructura física de media y buena calidad, significativo acceso a financiamiento y alta disposición por emprender, al tiempo que muestran una importante paz social y buenas prácticas de conservación ambiental”, indicó la empresa.

Así, entre las Zonas Metropolitanas que destacan por su alto nivel
de competitividad, se encuentran: Valle de México, Monterrey, QuerétaroGuadalajara y Chihuahua, entre otras, por la presencia de políticas económicas de impulso al crecimiento económico y la estabilidad financiera y fiscal.

También se caracterizan por alta competitividad de la infraestructura
básica de vivienda, salud y educación, así como para los negocios;
importante capacidad para financiar a las empresas, incremento en
la incubación de nuevas empresas y amplia oferta de universidades,
entre otros factores. 

Pese a lo anterior, destacó que estas ciudades aún tienen que avanzar
en materia de conservación y cuidado al medio ambiente, factor
en el que obtienen una calificación promedio reprobatoria.

“En este contexto, uno de los principales retos de las ciudades es lograr un crecimiento ordenado y sustentable, que permita a sus habitantes poder acceder a una educación y empleos de calidad”, agregó.

Aregional destacó que las nuevas exigencias globales implican que la
competitividad de una ciudad ya no gire únicamente en la capacidad
de atraer inversión, impulsar la apertura de negocios y ofrecer mano de obra barata, sino que supone la presencia de una política fiscal y financiera eficiente y que coadyuve a la estabilidad económica, entre otros factores.

Asimismo, comprende el acceso a universidades de calidad que
impulsen la innovación y el cambio tecnológico; y la generación de
empleos de alto valor agregado.

Tres ciudades de los primeros cinco lugares del estudio coinciden con los resultados del Índice de Competitividad Urbana 2016, del IMCO, aunque no en el orden, que son Valle de México, Querétaro y Monterrey.

Para este organismo, la competitividad de una ciudad se mide en base a su capacidad para atraer y retener talento e inversiones.