Monterrey

¿Quiénes son los Solari-Falabella?

OPINIÓN. La mayoría son primos hermanos, otros primos en segundo grado, pero entre todos son dueños de poco más del 60 por ciento de Falabella.
EMPRESAS
FAMILIARES

ROSA NELLY
TREVINYO
RODRÍGUEZ
20 abril 2016 9:22 Última actualización 20 abril 2016 9:32
Rosa Nelly Trevinyo Rodríguez

Rosa Nelly Trevinyo Rodríguez

Con 127 años en el mercado, Falabella—empresa familiar chilena de quinta generación—aterrizará en México de la mano de Soriana para desarrollar negocios de mejoramiento del hogar y servicios financieros.

Pero ¿Quiénes son los Solari-Falabella? La mayoría son primos hermanos, otros primos en segundo grado, pero entre todos son dueños de poco más del 60 por ciento de Falabella.

Todo empezó en 1889, cuando el inmigrante italiano, Salvatore Falabella, abre la primera gran sastrería en Chile. El negocio creció de la mano, primero, de su hijo Arnaldo Falabella; y luego, de Alberto Solari Magnasco (yerno de Arnaldo), quién incorporaría nuevas líneas de productos y transformaría la empresa familiar en tiendas departamentales. A la muerte de Alberto, su hermano Reinaldo Solari Magnasco se hizo cargo del negocio, representando durante algún tiempo a sus tres sobrinas—Liliana, María Luisa y María Teresa Solari-Falabella.

Los hermanos Solari Magnasco eran 10, y de ellos descienden hoy, seis—de las siete—ramas familiares que controlan la empresa (Cuneo Solari, Solari Magnasco, Solari Heller, Solari Karlezi, Solari Cortés y Cardone Solari). La séptima rama son los siete hermanos Del Río Goudie, que en 2003 ingresaron a la propiedad del Grupo con casi un 20 por ciento del negocio, tras fusionar su compañía SODIMAC con Falabella. Así, en conjunto, los Solari y Del Río Goudie representan el 81.9 por ciento de la empresa—el resto cotiza en Bolsa.

Y ¿cómo es que tanta gente se pone de acuerdo? Pues existen pactos de familia y pactos entre accionistas. Y es que, tal y como lo afirmó alguien cercano a la familia, “Nunca es fácil poner de acuerdo a tanta gente, pero [se ha podido porque] han logrado colocar a la compañía por encima de todo”.

Así pues, resulta que la familia Solari y los Del Río Goudie tenían desde 2003 sus acuerdos de accionistas establecidos; no obstante en 2013, dada la sucesión generacional que enfrentaban (2014) y el potencial crecimiento del negocio, debieron re-negociarlos—un trabajo arduo y con algunos contratiempos—, sellándolos de nuevo en septiembre del 2013. Este “nuevo pacto” los regirá hasta 2025—cuando volverán a revisarlo.

Algunos de los temas que re-trabajaron en 2013 y que han hecho públicos son: 1) La manera de llevar a cabo los aumentos de capital, 2) la política de dividendos, 3) la forma en que se eligen los directores, 4) la compra o venta de acciones y 5) la obligación de no-competencia. En este último punto, han establecido que los accionistas no deben participar en empresas relacionadas con los negocios principales del Grupo—entiéndase: tiendas departamentales, tiendas de mejoramiento del hogar, bancos o supermercados.

Entre otras cosas, han acordado también las causas por las que podrían poner fin al pacto, destacando entre ellas el que se pierda el control de la compañía, o el que uno de los 7 grupos accionarios adquiera más del 51 por ciento de la propiedad.

Tal como lo mencionó Juan Cuneo Solari en 2013 (cuarta generación de la familia, quien dejó la Presidencia del Grupo en 2014): “El acuerdo es una actualización del pacto que tenemos hace 10 años y muestra las ganas de estas siete familias de seguir trabajando juntas en pos del desarrollo de Falabella”.

Así…¿O más claro?

* La autora es socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Minero, Petrolero y de Retail.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.