Monterrey

¿Qué se espera para el consumo privado en el 2018?

OPINIÓN. De enero a septiembre de 2017 el índice mensual del consumo privado mostró un crecimiento anual de 3.4 por ciento en cifras desestacionalizadas, mientras que en el mismo periodo de 2016 creció a una tasa anual ligeramente superior a 4 por ciento.
ENTORNO MACRO-ECONÓMICO
Gabriela Siller
gsiller@bancobase.com
11 enero 2018 11:2 Última actualización 11 enero 2018 11:2
Gabriela Siller, economista.

Gabriela Siller, economista.

El consumo privado es el principal motor de la economía mexicana, dado que representa cerca del 70 por ciento del Producto Interno Bruto.

Durante el 2017 su crecimiento se vio desacelerado por el encarecimiento del crédito y por los altos niveles de inflación.

De enero a septiembre de 2017 el índice mensual del consumo privado mostró un crecimiento anual de 3.4 por ciento en cifras desestacionalizadas, mientras que en el mismo periodo de 2016 creció a una tasa anual ligeramente superior a 4 por ciento.

Durante la primera mitad del 2017 el consumo privado se vio impulsado por la apreciación que observó el peso frente al dólar, particularmente durante los meses de mayo y junio, lo que permitió que el consumo de bienes importados se incrementara durante esos meses en promedio 9.8 por ciento en términos anuales. No obstante, el consumo de bienes durables se desaceleró durante todo el año debido al encarecimiento del crédito y al alto nivel de inflación que redujo el poder adquisitivo de las familias lo que, aunado a la depreciación del peso registrada en la segunda mitad del año, desaceleró al consumo privado en su conjunto.

Esto se observa en el desempeño de varios indicadores, como las ventas al público de automóviles, las cuales registraron una tasa de crecimiento anual acumulada negativa de 4.6 por ciento de enero a diciembre de 2017, cifra que contrasta con un incremento en las ventas de 18.6 por ciento en 2016.

En el mismo sentido, el crecimiento de los créditos otorgados para la adquisición de vivienda y de consumo se desaceleraron en el año con respecto al 2016, ya que pasaron de una expansión promedio de 9.5 por ciento y 10 por ciento, respectivamente, entre los meses de enero a noviembre de 2016 a 5 por ciento y 1.7 por ciento, en el mismo periodo en 2017. Por su parte, las ventas minoristas también se vieron afectadas, al presentar contracciones anuales durante los meses de septiembre y octubre de 0.2 por ciento y 0.11 por ciento, respectivamente.

Para este año se espera que el consumo privado se expanda a mayor ritmo que en 2017 durante la primera mitad del año debido a tres factores, 1) al mayor gasto del gobierno por las elecciones federales, 2) al efecto multiplicador sobre el consumo privado por el incremento del gasto público 3) el alza en la confianza del consumidor derivadas de las campañas electorales que tienen a generar cierto optimismo sobre la población.

Para la segunda mitad del año el consumo podría desacelerarse. A pesar de que se espera que la inflación disminuya, es muy probable que se siga ubicando por encima de la meta de Banxico, lo cual presionaría para que las tasas de interés siguieran al alza. Con inflaciones altas y mayores tasas de interés, sin existir un factor que favorezca al consumo, es fácil pensar que éste se desacelerará.

La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.
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