Monterrey

Precios de Transferencia y BEPS

Opinión. El ejercicio 2016 representa un año de retos importantes para las empresas mexicanas.
OPINIÓN ACADÉMICA
TECNOLÓGICO DE MONTERREY

ROCÍO ESPINOZA DE
LOS MONTEROS AVILÉS
02 enero 2017 10:17 Última actualización 02 enero 2017 10:19
Rocío Espinoza de Los Monteros Avilés

Rocío Espinoza de Los Monteros Avilés

Un tema actual de gran importancia en el ámbito fiscal internacional es el Plan de Acción contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Este plan está compuesto de 15 acciones enfocadas en evitar la erosión de la base fiscal mediante la asignación incorrecta de utilidades entre diferentes países.

Entre las acciones del plan, destacan las recomendaciones para
regulaciones en materia de economía digital, abuso de tratados
internacionales y documentación en materia de precios de transferencia.

Ahora bien, uno de los temas más relevantes del Plan de Acción es sin duda el de precios de transferencia, los cuales se refieren a la regulación fiscal de operaciones entre empresas de un mismo grupo multinacional para evitar la reasignación de utilidades mediante la utilización de precios que no son consistentes con los valores de mercado. Aunque el Plan de Acción BEPS no es por sí mismo una ley, dicho plan se enfoca en establecer recomendaciones para nuevas regulaciones locales, cambios a tratados y el establecimiento de instrumentos multilaterales.

Es importante recalcar el compromiso que han mostrado los países miembros de la OCDE en la adopción de las recomendaciones del Plan de Acción BEPS desde el primer reporte emitido en Julio de 2013. La mayoría de los países miembros de la OCDE no sólo han estado involucrados en el desarrollo de las recomendaciones del plan sino que ya han hecho cambios en sus legislaciones particulares de acuerdo
a dichas recomendaciones. México no ha sido la excepción.

Los cambios recientes en la Ley de Impuesto sobre la Renta (LISR) en México han estado altamente enfocados en las recomendaciones del Plan de Acción BEPS. El principal ejemplo es el requisito de presentar tres nuevas informativas de precios de transferencia para el ejercicio fiscal 2016. Este requisito está ligado con la Acción 13 del Plan de Acción, la cual recomienda que los países preparen su documentación
de precios de transferencia con un sistema de tres niveles.

El primer nivel es el Archivo Local que es, hasta cierto punto, consistente con lo que ya era requerido por la LISR en materia de precios de transferencia. Este archivo requiere el análisis de las operaciones intercompañía de los contribuyentes mediante la aplicación de métodos de precios de transferencia. Sin embargo, también requiere mayor detalle de las estrategias de negocio locales, información de los
competidores e información sobre restructuras o transferencia de intangibles que hayan afectado al contribuyente.

El segundo nivel es un Archivo Maestro que requiere información
adicional del grupo en general, sus políticas y estrategias de precios de transferencia.

Este archivo requiere específicamente un análisis de la cadena de suministro de los principales productos o servicios del grupo, un análisis de la estrategia de desarrollo de intangibles, sus actividades financieras y posiciones financieras y fiscales del grupo en general.

Por último, el Reporte País-por-País requiere información cualitativa y cuantitativa del grupo multinacional por jurisdicción. Entre la información requerida destaca la segmentación de ingresos obtenidos de partes relacionadas o terceros, la utilidad generada, número de empleados, valor de activos tangibles y el impuesto pagado en dicho país. La intención de este reporte es que las autoridades fiscales puedan hacer un análisis de riesgos que les permita determinar si algún grupo multinacional tiene jurisdicciones con mayores generadores de valor (e.g. empleados y activos) pero que no están generando utilidades y por lo tanto pagando impuestos de manera proporcional.

Es importante recalcar que aunque ya existe el requerimiento de estas informativas en ley (artículo 76-A de la LISR), la autoridad mexicana aún no ha finalizado ni emitido las reglas completas de presentación de
estas informativas por lo que las compañías mexicanas aún tienen
interrogantes sobre la información que tendrán que revelar a las autoridades, las fuentes de información que deberán utilizar y el uso que se dará a dicha información.

Como podemos ver, la Acción 13, como el resto de las acciones del plan, está enfocada en fortalecer la coherencia, substancia y
transparencia fiscal de las operaciones de empresas multinacionales.
Por lo tanto, el ejercicio 2016 representa un año de retos importantes para las empresas mexicanas, pues no solo deberán enfrentar nuevos requerimientos fiscales, sino que también deberán enfrentarse a autoridades mucho más informadas y preparadas.

* La autora es profesora del Departamento de Contabilidad y Finanzas
y gerente senior de Precios de Transferencia en EY.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.