Monterrey

Moneda de valor no financiero

OPINIÓN. A partir de la recesión que se presentara después de la crisis del 2008, los gobiernos han buscado tener un impacto social de todas sus operaciones financieras.
ECOLOGÍA
SOCIAL

ANTONIO
TAMAYO NEYRA
06 mayo 2016 11:15 Última actualización 06 mayo 2016 11:15
Antonio Tamayo Neyra

Antonio Tamayo Neyra

El sello distintivo de esta década ha sido nuestra obsesión en el “impacto”. Como por ejemplo el impacto de las políticas fiscales, el impacto de internet y de los teléfonos celulares en nuestras vidas, o el impacto del cambio climático; la lista es interminable.

Ya no queremos saber sus orígenes, pero si saber la forma en que se percibe y sus ramificaciones en nuestras vidas y nuestros sentimientos.
De hecho, siempre hacemos inversiones no sobre beneficios concretos en activos, sino a través de algo llamado “confianza financiera”.
Compramos productos y servicios a través de la confianza social, cómo otros sienten, recomiendan tasa, y damos nuestra retroalimentación a través de ‘likes’, o seguidores en nuestras redes sociales. Por todo esto, la medición del valor se ha vuelto menos dependiente del valor de la moneda, y se ha desplazado hacia el valor intangible.

Esto no es un concepto esotérico, puede decirse que a partir de la recesión que se presentara después de la crisis del 2008, los gobiernos han buscado tener un impacto social de todas sus operaciones financieras, buscando generar un beneficio y poder evaluarlo. Todo esto ha generado una industria en torno a la medición del impacto, tanto de las actividades del gobierno como de las empresas y ONG´s, buscando evaluar ese impacto, y más aún, que ese impacto que viene a ser un sentimiento se traduzca en un valor financiero.

A la cabeza de esta nueva industria se encuentra la empresa llamada Seratio (www.seratio.com). Platicando con su fundador y presidente, el profesor Olinga Ta’eed, comenta que es una organización internacional sin fines de lucro, un think tank de académicos en el Centro para la Ciudadanía, la Empresa y Gobierno (www.cceg.org.uk), que han desarrollado un modelo para medir los impactos de la legislación en torno al Valor Social (www.publicvalue.online), el impacto de la esclavitud moderna (www.modernslavery.uk), así como para desarrollar el valor personal del individuo (www.serat.io), midiendo liderazgo ético, salud y bienestar; así como un benchmarking de evaluación de las empresas de toda Europa (www.socialvalue.eu). Además han creado una publicación “Social Value & Intangibles Review”, que cuenta ya con más de 41mil suscriptores (http://ow.ly/4mZ6Lp).

El profesor Olinga Ta’eed, menciona también que: “Es importante considerar que en Estados Unidos hay 35 millones de empresas, 165 millones en Europa y 40 millones en China, digamos más de 240 millones. Su valor total es no sólo su valor financiero, sino también su valor no financiero ... su valor social”.

Agrega que han creado el “Ford modelo T de valor no financiero”, que tarda 10 segundos para obtener un valor, y puede ser implementado en cualquier organización. “Ahora podemos articular y vincular el valor de nuestros pensamientos con el valor que tenemos como ciudadano, familia, comunidad, organización, región, nación y el mundo “, finaliza el profesor.

Seguiremos platicando …

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Blog: http://atamayon.blogspot.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.