Monterrey

Migrantes cambian sueño americano por NL

Su objetivo principal es llegar a EU; sin embargo, muchos ven en ciudades como Monterrey una segunda opción.
Daniel Anguiano 
danguiano@elfinanciero.com.mx
10 octubre 2016 9:22 Última actualización 10 octubre 2016 9:38
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Inmigrantes

Inmigrantes

Orlando Madrigal es nicaragüense, tiene 53 años, y en los últimos
años ha trabajado en casi la mitad de los estados de República Mexicana, a la que llegó como migrante y ahora, luego de haber estado de 2011 a 2014 en San Antonio, Estados Unidos, y ser deportado a su país natal, vuelve a México, de nuevo en calidad de migrante.

Incluso, explica que en 2011 estuvo a punto de establecer un negocio en Monterrey, sin embargo la crisis de violencia que entonces se vivía en la ciudad le hizo cambiar de opinión y decidió usar sus ahorros para viajar a Estados Unidos, donde trabajó en distintas actividades hasta su deportación.

“Aquí, mi hermano, ya es el sueño mexicano.

Yo en Monterrey iba a poner un negocio, un carwash, con un dinero que tenía ahorrado de todos los lugares donde había trabajado, pero me fui cuando se puso fea la cosa”, explica.

Para muchos migrantes centroamericanos, México se ha vuelto un lugar de destino, no un lugar de paso, esto debido a la dificultad que presenta cruzar la frontera hacia Estados Unidos, también porque en la región encuentran algunas opciones de empleo; aunque la mayoría de ellos sólo están de paso, explica Arun Kumar, catedrático de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

“Estas personas salen por una necesidad, porque ellos están buscando
una mejoría en su vida. La mayoría están en paso, pero algunos se quedan porque la sociedad te ofrece algún tipo de empleo”, comentó.

De acuerdo con un reporte de la asociación internacional Human
Rights Watch
, en los últimos años, los migrantes de los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador) han llegado a México en números considerables, lo que se confirma con el recuento de las detenciones, que han pasado de 80 mil
en 2013 a 118 mil en 2014, y a 170 mil en 2015.

Y señala que el número de solicitudes de protección internacional ante
la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) es mucho
menor, pero también está aumentando, el año pasado recibió poco
menos de mil 300 solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado.

El caso de Orlando es uno entre miles; él mismo se dice con suerte,
debido a que el tiempo en que ha estado en México no ha sido agredido ni robado. Sin embargo, existen casos como el de Javier Morales, un hondureño de 24 años, que narra que fue despojado de las pocas pertenencias con las que viajaba a bordo de La Bestia, durante un tramo en el que el tren bajó la velocidad en el territorio de Veracruz.

“Me pusieron un machete en el cuello, a otros compañeros sí los
golpearon; yo les di todo lo que traía, se llevaron mi maleta”, detalla;
tanto Orlando como Jaime, al momento de la entrevista para este artículo, llevaban dos semanas en la Casa del Migrante de Saltillo en espera de retomar el viaje hacia Estados Unidos, aunque ninguno de los dos descarta quedarse en México.

Sin embargo, en ocasiones la permanencia en México se vuelve tan hostil, que muchos de ellos se ven forzados a regresar de donde huían, explicó la psicóloga Katia Cavazos, quien trabaja a favor de los derechos del migrante.

“Ellos están en desventaja por no tener su papelería, pero en Nuevo
León
para ampararse tal cual, no hay algún lugar en lo que puedas ir y decir, soy migrante centroamericano y necesito quedarme en tu país para que no me maten, porque estoy siendo expulsado por la violencia.

“He visto familias que migran por violencia y se tienen que regresar a donde tienen el riesgo de no permanecer vivos, porque aquí no tienen un trámite rápido que pudiera resolverles sus problemáticas”, dijo.

EL TRIÁNGULO NORTE
Honduras, Guatemala y El Salvador son países donde la pobreza y la violencia propician un clima que potencia que sus habitantes busquen mejores condiciones de vida fuera de sus fronteras.

De acuerdo a Human Rights Watch estos países tienen una tasa de 53 asesinatos por día, más de tres veces el promedio mundial y cuenta con 4.5 millones de armas de fuego no registradas o ilegales.

Este tipo de condiciones, explica Javier Eguren, coordinador
del Proyecto para Transmigrante en México
, de Médicos Sin
Fronteras
, son las principales causantes del éxodo que viven estos países.

“La mayoría (de los migrantes) sin duda, salen de su país por la violencia, por amenazas directas o indirectas, la realidad es que se enfrentan a una falta de medios, económicos y sociales; pero también se enfrentan a una falta de incapacidad de las autoridades para defenderlos”, indicó.

Sólo de 2013 a 2015, el flujo de migrantes provenientes de esta zona se incrementó en un 150 por ciento, explicó el comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas, en una exposición ante el Senado de la República

En la administración federal actual, añadió, han sido retornados a 500 mil personas y otro factor que agrava el problema es que de 9 migrantes menores de edad no acompañados que se detectaron en
2013, en 2015 este número pasó a 40 mil jóvenes.