Monterrey

México, con apoyo de gas texano buscará conquistar Asia y Europa

El subsecretario de Producción de la división de Gas y Petroquímica Básica de Pemex, Armando Arenas señala que con ese gas, el país podría crear a corto plazo, dos plantas de luz.
Reyna Luna
29 abril 2014 23:26 Última actualización 30 abril 2014 5:0
Gas

De esta forma, Texas exportaría a México diariamente 2.1 billones de pies cúbicos de gas. (Reuters)

RÍO GRANDE CITY, Texas.- Por un gasoducto que inicia en Texas, después cruzará el Río Bravo, y terminará abasteciendo a la zona del Bajío, que comprende los estados de Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y Los Altos de Jalisco, México recibiría hasta 2.1 billones de pies cúbicos de gas natural desde su origen en la región de Eagle Ford Shale, dice Armando Arenas Briones.

En entrevista con EL FINANCIERO, el Subsecretario de Producción de la división de Gas y Petroquímica Básica de Petróleos Mexicanos (PEMEX), considera que, “con ese gas México podría crear a corto plazo, dos plantas de luz, lo que facilitaría la creación de más industrias en el Bajío, lo que sería, por ejemplo, uno de los beneficios de la Reforma Energética recién estrenada en México”.

Arenas Briones destaca las bondades que a futuro, traería esta reforma estructural y anticipa: “Vamos a extraer gas y en algún tiempo, México podrá ser autosuficiente. Esto, pondría al país en la capacidad de exportar gas en forma líquida, a través del océano Pacífico, con lo cual iríamos a la conquista de mercados, como el asiático y el europeo”.

VISIÓN TEXANA Y DUCTOS

Sam Vale, uno de los inversionistas texanos, con experiencia en shale gas, explica que el gasoducto iniciaría en Agua Dulce, y de ahí se enlazaría con Río Grande City, y una vez llegando a México, a través de una especie de túnel, cruzaría el río y de ahí se conectaría inmediatamente con Pemex, en la localidad de Camargo, Tamaulipas.

Después, indica, llegaría al gasoducto “Los Ramones”, desde se dotaría a Aguascalientes y a Querétaro, con lo que estas entidades tendrían la energía suficiente para desarrollar sus propias empresas.

Sin embargo, hay que reconocer que “Los Ramones” necesitaría de enormes tuberías -de hasta 48 pulgadas de diámetro- que cruzarían el Río Bravo.

“Sería como un puente internacional”, dice Vale y agrega que, “se trabajaría también hasta 100 pies por abajo del mismo Río Bravo”, explica el empresario.

Así la obra llegaría a Camargo, Tamaulipas, en donde una empresa italiana, ha comenzado la contratación de personal en la localidad.


“Bonatti es la empresa italiana que realiza los trabajos en esta zona, y ya ha empleado a cientos de personas”, dice Javier Garza López, Director de Desarrollo Económico de Camargo en Tamaulipas.

A largo plazo, estiman las autoridades, la economía de Camargo, Tamaulipas, una ciudad que fue gravemente afectada por el narco, se fortalecería.

Es importante sabe que, Bonatti es un importante contratista de oleoductos en Europa, que realiza trabajos en muchos lugares del mundo.

“Los proyectos en la industria de petróleo y gas incluyen tuberías e instalaciones en tierra, proporcionando su gestión, ingeniería,
suministro, construcción, puesta en marcha, operación y mantenimiento” dice la empresa Bonatti en su página de internet.

¿CÓMO SE PASA EL SHALE GAS?

Para cruzar el gas, Texas consiguió el permiso presidencial correspondiente ya que involucra atravesar el río que separa a Estados Unidos de México, en una gran parte de su frontera.

Todo forma parte del centro de distribución de gas natural de Eagle Ford Shale, un riquísimo yacimiento que se extiende hasta la
frontera con México y es el causante de que Texas experimente un “boom” económico gracias a su explotación.

Ese boom permitió a Texas un ingreso de hasta 3.4 billones de dólares en el 2013, tan solo por concepto de impuestos a la explotación de gas, según cuentas de la Contralora Estatal, Susan Combs.

Pero para el 2015 el ingreso por este concepto se espera que sea mayor y llegue hasta ocho billones de dólares.

“En este año se espera que las compañías petroleras gasten entre 23 y 30 billones de dólares en Eagle Ford Shale y que parte de su potencial se mantenga activo hasta el 2035”, dice el senador texano, Juan Hinojosa.

Por su parte, el inversionista Sam Vale, considera que “la gran producción actual ha bajado los precios, lo que será aprovechado por México para importarlo y con ellos generar luz”.

De esta forma, Texas exportaría a México diariamente 2.1 billones de pies cúbicos de gas, que traducidos en dinero representarían siete millones de dólares diarios.

“La reforma energética dará a México lo que necesita para despegar económicamente”, asegura Vale, “De hecho, es un evento más fuerte que la misma Revolución Mexicana, o que la Expropiación del Petróleo”.

“Ahora en México se competirá y no habrá monopolios”, augura.

Con ello, dice, las empresas mexicanas para elaborar un producto, requerirían de materia prima desde los Estados Unidos, misma que sería regresada a este país, pero en forma de producto.

Un ejemplo de esto, sería la industria automotriz mexicana que se convertiría en un mediano plazo en la primera exportadora en
norteamérica, según pronósticos de especialistas.

“El mismo día que entre en operaciones el gasoducto, México aumentaría en un 100 por ciento su capacidad de gas natural y tendrá dos mil millones de pies cúbicos más por día”, explica un experto de Eagle Ford.

Con esto, a México le resultaría más económico importar el gas que producirlo.

T G Mercer es la empresa que realiza los trabajos en Río Grande City, Texas, con una inversión de 565 millones de dólares.

A largo plazo, de acuerdo con Arenas Briones, la Reforma Energética dará muchas ventajas para México.