Monterrey

¿Mexicanos de primera y de segunda en Texas?

OPINIÓN. Miles de empresarios del norte de México, principalmente se han refugiado en Texas y han encontrado allá no solo un refugio para ellos y sus capitales, sino que han participado con la creación de empresas y han desarrollado importantes fuentes de empleo.
DESDE
TEXAS….

JAVIER
AMIEVA
23 mayo 2016 9:58 Última actualización 23 mayo 2016 10:15
Funcionarios públicos

Barack Obama, presidente del la Unión Americana. (Reuters)

En el 2010, cuando la violencia e inseguridad alcanzó uno de los puntos más álgidos en México, cientos de hombres de negocios decidieron emigrar sus capitales a los Estados Unidos (EU), y muchos otros emigrar a sus familias para refugiarse de la violencia que hoy no ha terminado y que según diarios estadounidenses ha alcanzado una cifra record de muertes en más de 160 mil mexicanos.

El tema preocupante hoy es que el discurso xenofóbico y la posible violencia comercial que se pudiera desatar contra México y contra estos nuevos emigrantes, es una situación que preocupa no solo a estos grupos de emigrados, sino a millones de empresarios que hacen negocios con México desde los Estados Unidos.

“Cada minuto, cruza por nuestra frontera, un millón de dólares en mercancía y para el 2025 esta cifra se habrá duplicado”, declaró recientemente el legislador y líder hispano más influyente del sur de EU, Henry Cuellar.

Este político libra una activa y inquebrantable batalla cuesta arriba contra la intolerancia y el desequilibrio social que enoja a sus opositores republicanos.

Pero si ciertamente esas cifras comerciales son contundentes y sanas para una economía internacional, por un lado, por el otro, se cierne la amenaza hecha por los pre-candidatos republicanos a la presidencia de desconocer los tratados de libre comercio con México que han operado por 20 años entre estos países.

Sobre esto también el Texas Tribune señala esta semana: “las voces para incrementar los presupuestos de armas y defensa en la Unión Americana se encuentran hoy en el punto más alto desde el 9/11 y parte de esta violencia armamentista irá a para a la frontera”.

Es más, en nota por separado, el mismo Texas Tribune indica que “los Sheriffs –equivalente a la policía judicial-, de las Ciudades fronterizas con México son hoy vistos como un importante activo para participar en acciones de detención y deportación –sumaria- de indocumentados”.

Remontándonos otra vez al 2010, entonces varias ciudades del sur de la frontera estadounidense vieron la oportunidad de atraer capitales y se inició una campaña respaldada oficialmente por distintos gobiernos, entre ellos el de Texas, que a través de su departamento de Desarrollo Económico busca atraer capitales y compradores mexicanos por un lado, pero por el otro, el propio Gobernador de ese estado busca expulsar a inmigrantes indocumentados y ha recortado las ayudas educativas y sociales. Los grupos de empresarios mexicanos en Texas requieren ser más proactivos y menos zalameros y aduladores con los grupos antiinmigrantes.

En una plática que sostuve en esas fechas, con el entonces cónsul general de México en Laredo Texas, Miguel Ángel Isidro, hoy Embajador en Kuwait, sus palabras fueron: “me crea sentimientos encontrados el hecho de que se esté buscando atraer capitales y empresas mexicanos, porque ello puede significar el cierre de fuentes de trabajo en México”.

Sin embargo pese a las buenas intenciones del diplomático, la avalancha ya estaba en camino, entre el 2010 y el 2015, miles de empresarios del norte de México, principalmente se han refugiado en Texas y han encontrado allá no solo un refugio para ellos y sus capitales, sino que han participado con la creación de empresas y han desarrollado importantes fuentes de empleo, generando un nuevo estrato de inmigrantes mexicanos que hoy participan activamente en una de las más importantes regiones económicas del mundo, que abarca desde Monterrey hasta Houston.

“La economía de las ciudades de la frontera Sur de Texas –y el impuesto obtenido de las ventas- depende en más de un 65 por ciento y me atrevería decir que un 80 por ciento de los mexicanos que nos visitan”; declaro un experto banquero que fuese presidente del Laredo National Bank, operando hoy bajo otro nombre comercial.

En el mismo tema Pablo Coronado, un importante oficial de la FED, originario de El paso Texas, indicó en una plática a la que le invitamos a participar en la Texas A&M de Laredo que: “mediante métodos de investigación –propios-, podemos aseverar que al menos el 50 por ciento de las ventas de menudeo, -que derraman riqueza a través del impuesto sobre las ventas-, procede de los mexicanos que día con día hacen negocios en la frontera y que son un importante motor de nuestra economía fronteriza”.

Estimado lector ¿saca usted alguna lección de los datos otorgados? ¿usted con qué se queda?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.